La Catalina de Gales reapareció este miércoles en las tradicionales carreras de Ascot, uno de los eventos más emblemáticos de la alta sociedad británica, tras permanecer alejada de esta cita durante tres años debido a su diagnóstico de cáncer.
Acompañada por su esposo, Príncipe Guillermo, la princesa fue una de las figuras más observadas durante la segunda jornada del prestigioso encuentro celebrado en el hipódromo de Ascot Racecourse.
Los príncipes de Gales participaron en la tradicional procesión real, llegando a bordo de un carruaje tirado por caballos, una de las ceremonias más representativas del evento.
Kate acapara miradas en su regreso
Para la ocasión,Kate Middleton eligió un llamativo vestido amarillo de la firma Roksanda, combinado con una elegante pamela diseñada por Jane Taylor en el mismo tono.
El conjunto fue complementado con unos pendientes que pertenecieron a la fallecida Isabel II, un detalle que llamó la atención entre los asistentes y expertos en moda real.
Por su parte, Guillermo optó por un clásico traje negro con sombrero de copa, corbata azul y una flor amarilla en la solapa, coordinada con el atuendo de su esposa.
La pareja disfrutó de las carreras desde el palco real, acompañada por otros integrantes de la familia real británica y destacadas personalidades del país.
Regreso tras años de ausencia
La última participación de Kate en Ascot había sido en 2023. Posteriormente, su agenda pública se vio interrumpida tras el diagnóstico de cáncer anunciado a principios de 2024.
La enfermedad obligó a la princesa a someterse a un tratamiento de quimioterapia, reduciendo considerablemente sus apariciones oficiales durante varios meses.
Con la enfermedad actualmente en remisión, Kate ha retomado de forma gradual sus actividades institucionales y compromisos representativos.
Una recuperación que avanza favorablemente
En los últimos meses, la princesa ha incrementado su presencia en actos públicos, reflejando una evolución positiva en su estado de salud.
Entre sus actividades recientes destaca una visita oficial en solitario realizada en mayo a la ciudad de Reggio Emilia, considerada un paso importante en su regreso a la vida institucional.
Su presencia en Ascot representa uno de los actos públicos más relevantes desde que anunció su recuperación, consolidando su retorno progresivo a las funciones que desempeña como integrante de la familia real británica.





