La Selección Mexicana llegó al Estadio Ciudad de México, a poco menos de dos horas para su primer partido de la Copa del Mundo.
A las 11:12 horas, el autobús del Tri hizo su arribo a la puerta 1 del Coloso de Santa Úrsula, en medio de la euforia de miles de aficionados que esperaron pacientemente para darle una calurosa y ruidosa bienvenida en la que ha sido su casa por casi seis décadas.
El sonar de las trompetas y de los tambores hizo vibrar el ambiente entre la fanaticada tricolor, que no falló con múltiples y esplendorosos “¡México, México, México!” que seguramente le erizaron la piel a más de uno.
Recibidos como campeones
Los aficionados a los costados de la calle Circuito Estadio Azteca formaron una especie de pasillo gigante, de esos que se acostumbra para recibir a un campeón pero que en esta ocasión sirvió para darle una de las últimas muestras de aliento a la Selección Mexicana antes de comenzar su aventura mundialista.
Con las banderas de México ondeando en todo lo alto, los jugadores del Tri sintieron más cerca que nunca el cariño y la ilusión de su gente antes de la Copa del Mundo.





