El Gobierno federal endureció las reglas para la asignación de horarios de aterrizaje y despegue en los aeropuertos del País, con nuevas medidas para evitar que las aerolíneas aparten espacios que no utilizan y para abrir más oportunidades a nuevos participantes.
Los cambios al Reglamento de la Ley de Aeropuertos, publicados por Presidencia en el Diario Oficial de la Federación, mantienen la regla de que las aerolíneas deberán usar al menos 80 por ciento de sus horarios para conservar el derecho preferente sobre ellos en temporadas posteriores.
Pérdida de espacios por uso indebido
La autoridad podrá considerar como uso indebido que una empresa conserve horarios que no tenga previsto operar, intercambiar o utilizar, lo que puede llevarla a perder la prioridad sobre esos espacios.
El decreto también fortalece la figura del coordinador de horarios, encargado de revisar el uso de los slots, vigilar su ocupación y detectar irregularidades en su aprovechamiento.
Las nuevas disposiciones establecen que al menos 50 por ciento de los horarios disponibles en la reserva deberán asignarse a nuevas aerolíneas, con el fin de facilitar su entrada a aeropuertos con alta demanda.
También ordenan que las solicitudes para obtener nuevos horarios o modificar los existentes se resuelvan en un máximo de tres días hábiles cuando haya espacios disponibles.
Las reformas también aumentan la vigilancia sobre los grupos y empresas que administran aeropuertos.
La Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC) podrá determinar cuándo un aeropuerto está saturado y si el problema se debe a falta de infraestructura, deficiencias operativas o incumplimientos de los administradores aeroportuarios.
Cuando la saturación sea responsabilidad del concesionario, la autoridad podrá exigir medidas para corregir el problema y ordenar acciones específicas para recuperar capacidad de operación.
Semáforo de saturación
Los administradores aeroportuarios también deberán llevar registros detallados sobre operaciones, solicitudes de horarios, retrasos y atención de pasajeros, además de publicar en el Diario Oficial las resoluciones que declaren saturado un aeropuerto.
Como parte de los cambios, el Gobierno creó un nuevo sistema para medir el nivel de saturación de los aeropuertos del País.
El esquema contempla tres categorías: Nivel 1 para aeropuertos con capacidad suficiente para atender la demanda; Nivel 2 para aquellos con riesgo de saturación; y Nivel 3 para los que ya operan bajo condiciones de saturación.
La Agencia Federal de Aviación Civil tendrá un plazo de 60 días hábiles para clasificar los aeropuertos sujetos a estas disposiciones y actualizar posteriormente su situación conforme cambie la demanda de vuelos y pasajeros.





