El secreto del éxito de Armando González es simple: la disciplina.
En una era en la que los futbolistas parecen más estrellas de cine por su look, Armando “La Hormiga” González ni siquiera tiene carro propio.
No es por falta de recursos. El 9 de Chivas, campeón goleador del Apertura 2025 y con una marca de 24 goles en la última temporada, tiene una cláusula de rescisión de 20 millones de dólares (350 millones de pesos).
En una época en la que el grueso de los jugadores luce abrigos de lujo o joyas extravagantes que validarían los excéntricos Jared Leto o Johnny Depp, o lentes al estilo de Nicolas Cage, “La Hormiga” suele pasar sus tardes charlando sobre Goku, Naruto y otros clásicos del anime.
“Llegan y tocan los niños. Mi esposa les dice que después de las seis, ya que llega del entrenamiento, descansa un poco y hace ejercicio. Vienen los niños y le gusta convivir mucho con ellos, con eso del anime, a eso le atinó”, cuenta a CANCHA el aguascalentense Luis Armando González, ex jugador de clubes como Chivas, Toluca y Celaya, devoto de la Virgen de San Juan y, por supuesto, padre del próximo mundialista.
El “Otaku del gol” que rompe moldes
Armando González Alba nació el 20 de abril de 2003 en Celaya. Su madre es Araceli Alba y sus hermanos mayores Mariana y Luis Emilio.
El también apodado “Otaku del gol” es un futbolista que se sale del molde. Alude a los animes al celebrar los goles, colección entre las que destacan el “Kame Hame Ha” o la “Teletransportación” de Goku en Dragon Ball, el jutsu de Naruto o Sasuke, o bien la celebración de Lavinho en Blue Lock.
Por eso es común ver al seleccionado nacional, “La Hormiga” trasladarse en la Sportage 2017 de su madre. El automóvil que maneja se lo dieron a préstamo a cambio de publicidad. La única bolsa de marca que porta en el entrenamiento es la del patrocinador.
Estudia en modalidad online la carrera de Deporte y Bienestar en la Universidad Anáhuac. “La Hormiga” es congruente con su nutrición.
“Se cuida mucho. Sus comidas las pesa, tiene sus porcentajes de proteína y los respeta mucho; vamos a comer y lleva su báscula“.





