La Comisión Nacional del Agua (Conagua) participó en un operativo interinstitucional en Puebla que permitió el aseguramiento de 10 pipas y el desmantelamiento de una red de extracción ilícita de un pozo subterráneo que producía 40 litros por segundo, lo suficiente para abastecer diariamente a 35 mil habitantes.
La intervención se ejecutó en un predio en la colonia Santa María de la junta auxiliar de San Pablo Xochimehuacan, misma que operaba sin los permisos correspondientes.
La dependencia federal indicó que las acciones fueron instruidas tras registrar denuncias sobre anomalías en el manejo de los recursos hídricos en la periferia de la capital poblana.
Un operativo conjunto para detectar pozo clandestino
En el sitio, personal de Conagua, en coordinación con agentes ministeriales, elementos de la Guardia Nacional, la Policía Estatal y el Ejército Mexicano, corroboró la existencia de una obra de captación dotada con una bomba sumergible y cuatro andenes diseñados para el llenado simultáneo de vehículos de carga.
Durante la inspección se verificó que el pozo carecía de un título de concesión vigente. Asimismo, las fuerzas del orden pusieron a disposición de las autoridades a cuatro personas que fueron sorprendidas en flagrancia mientras realizaban maniobras de carga en los camiones cisterna.
En el mismo terreno se descubrió una conexión clandestina dirigida a una línea de conducción perteneciente al sistema operador de agua potable local.
“Personal técnico realizó mediciones de presión en la infraestructura que abastece a la capital del estado, observándose una recuperación de alrededor de 40 litros por segundo, equivalentes a casi 3 millones 500 mil litros por día, lo suficiente para abastecer diariamente a 35 mil habitantes”, detalló.
Derivado de estos hallazgos, las instancias gubernamentales iniciaron los procedimientos administrativos y legales pertinentes por la sustracción de agua de la red de distribución y la explotación del acuífero sin derechos legítimos.
“La determinación de responsabilidades y, en su caso, la aplicación de las sanciones correspondientes, serán realizadas por las autoridades competentes, conforme a la legislación vigente”, precisó la dependencia.
Con estas acciones, la autoridad federal busca frenar el desvío de caudales públicos hacia el comercio informal de agua embotellada en unidades móviles.
“Conagua reitera su compromiso de fortalecer las acciones de inspección y vigilancia para avanzar en el ordenamiento de las concesiones, la protección de la infraestructura hidráulica y la administración equitativa del agua, en beneficio de la población”. añadió.





