El ex Presidente Felipe Calderón defendió la decisión de combatir al crimen organizado durante su Gobierno, respaldó a la Gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, y acusó a la actual Administración federal de proteger a personas señaladas por presuntos vínculos con grupos criminales.
Durante un evento de apoyo a la Mandataria estatal, Calderón sostuvo que enfrentar a la delincuencia fue una obligación del Estado y rechazó las críticas que ha recibido por esa estrategia.
“Asumí entonces y aún hoy el peso de la decisión de enfrentar al crimen y, a pesar del ataque vil y calumnioso del poder, con todos mis errores y limitaciones, fue la decisión correcta, es lo que me tocaba hacer para servir al pueblo de México”, afirmó.
El ex Mandatario señaló que no existen soluciones sencillas frente a la inseguridad y planteó que los gobiernos deben elegir entre proteger a la ciudadanía o permitir el avance de los grupos delictivos.
“Una de dos: el Estado protege a sus ciudadanos o los abandona; o estás con los ciudadanos o estás con los delincuentes, no hay de otra“, expresó.
Ve un absurdo en la persecución contra Maru Campos por cumplir su deber
Calderón también salió en defensa de Campos y cuestionó que, según dijo, autoridades que cumplen con su deber sean objeto de persecución, mientras otras personas acusadas de complicidad con organizaciones criminales reciben protección.
“Qué absurdo que seas tú la perseguida y los que están acusados de complicidad con los criminales más sanguinarios, esos sean protegidos por el Gobierno en México”, dijo.
En materia de seguridad, llamó a la unidad de los ciudadanos para enfrentar al crimen organizado y sostuvo que combatir a la delincuencia constituye una obligación ética de los gobernantes.
“Combatir al crimen es todo un deber, un imperativo ético de todo presidente, de todo gobernador, de todo alcalde; es un deber moral proteger a los ciudadanos”, señaló.
Asimismo, manifestó preocupación por el rumbo político del País y advirtió sobre lo que consideró una erosión de las instituciones democráticas.
“Me preocupa que en México se está construyendo hoy un Estado autoritario, un Estado autoritario que sólo podrá detenerse con la fuerza organizada de los ciudadanos”, afirmó.





