La elegancia de El Ballet Ruso de San Petersburgo estuvo presente en Querétaro con la función especial de “El Lago de los Cisnes” que se realizó en el Auditorio Josefa Ortiz de Domínguez.
El público que se dio cita en el recinto sabía que se trataba de un espectáculo diferente, por lo que muchos llegaron portando algún saco y las mujeres un traje sastre, muy diferente a la comodidad de cualquier concierto. E incluso se evitó que se ingresaran al interior papas o cualquier tipo de botanas.
Era un show distinto donde 25 bailarines de primer nivel, se esforzaron por mantener la técnica clásica, algo que ha distinguido al Ballet Ruso de San Petersburgo.
El baile estuvo presente en todo momento con la compañía dirigida artisticamente por Elena Kotsyubira. Con zapatillas, tutú y leotardos los bailarines se desplazaron por todo el escenario con los acordes de la composición musical de Piotr Ilich Chaikovski, lo que a decir del público es un agasajo visual y auditivo.
La interpretación del Ballet Ruso destaca por mantener la pureza de la técnica clásica de la escuela de San Petersburgo, que es considerada una de las más prestigiosas del mundo.
La puesta en escena narra la historia de amor y misterio entre el príncipe Sigfrido y Odette, la joven convertida en cisne por el hechizo del malvado Von Rothbart.
La pieza es considerada un pilar fundamental de la danza clásica, exigiendo una técnica rigurosa y una gran capacidad expresiva por parte de los bailarines para dar vida a la dualidad entre el cisne blanco y el cisne negro, tema que también provocó que se realizará en 2010, la película “El cisne negro” protagonizada por Natalie Portman y Mila Kunis.
Así se desarrolló este espectáculo en el Auditorio Josefa en una noche mágica de ballet clásico en Querétaro, el cual sedujo al público de la capital del estado.





