Iris Velázquez
En Tamazula, Durango, municipio ubicado en el Triángulo Dorado, se registró una jornada violenta que incluyó múltiples agresiones armadas, la huida de al menos 25 familias y el ataque a una sucursal del Banco del Bienestar.
Habitantes de la comunidad de El Durazno reportaron una serie de detonaciones de armas de fuego de alto calibre que se prolongaron durante varias horas la madrugada de este martes 12 de mayo.
Esto provocó que familias enteras de la zona serrana huyeran de sus comunidades hacia el estado vecino de Chihuahua.
El secretario de Seguridad Pública de Durango, Óscar Galván Villarreal, confirmó que entre 20 y 25 familias han optado por resguardarse fuera de la comunidad al sentirse en riesgo.
“En zonas muy cercanas a los límites de Durango ha habido algunos actos de violencia y esto ha provocado que algunas familias, con la intención de protegerse por sentirse en riesgo, salgan de sus comunidades”, admitió.
“No fue exactamente en Durango, sino en los límites entre Durango, Chihuahua y Sinaloa. Ha habido algunos temas, no de ahorita; han venido sucediendo enfrentamientos”, agregó.
La sucursal del Banco del Bienestar en la localidad resultó afectada durante los incidentes. Aunque reportes iniciales señalaban daños estructurales considerables por impactos de bala, la delegada del Bienestar en Durango, Catalina García Quintero, aclaró que fueron menores y no se atribuyen a proyectiles. Sin embargo, circulan imágenes donde se aprecian huellas de balas en la sucursal bancaria.
“En el tema oficial no fueron impactos de bala, fueron daños menores; el banco no pasó a mayores (…) se está resolviendo el tema. Yo creo que lo del banco es lo menor que está pasando”, indicó a medios locales.
“La verdad fueron algunos vidrios y otros daños menores… no tenemos confirmado que haya sido por impactos de bala”, añadió.
García Quintero reveló que la sucursal ha permanecido cerrada durante aproximadamente tres meses debido a que la localidad se encuentra totalmente aislada e incomunicada por la inseguridad.
“No tenemos manera de hacer llegar el recurso en efectivo (…) no tenía ningún caso que estuvieran abiertas las sucursales. No podemos acercar el dinero hacia allá porque la localidad estaba totalmente aislada”, explicó, al señalar que la falta de garantías para el traslado terrestre de valores ha impedido la operación del banco.
Esta ola de violencia ocurre apenas días después de que se reportara el ataque contra habitantes desplazados hacia el estado de Chihuahua.
El pasado sábado, un convoy de camionetas con familias desplazadas fue amedrentado con disparos en el tramo Las Trojas, incidente en el que agentes de la Agencia Estatal de Investigación tuvieron que maniobrar para proteger a los civiles.
De acuerdo con medios locales, ese día aproximadamente 30 camionetas con familias salieron de Tamazula, Durango, debido a la violencia.
Ante la situación, las autoridades informaron que se reforzará la presencia de la Guardia Nacional y el Ejército en El Durazno para garantizar el suministro de víveres, combustible y la continuidad de las actividades escolares en la región.




