El Lobo, Landa de Matamoros/Enviada. La política migratoria del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, impactó de lleno en los municipios de la sierra queretana.
Cambió la forma de buscar el sueño americano, se modificaron las rutas de paso, se elevó el costo de los servicios de “transporte y coyotaje”, pero algo no pudo detener: el deseo de tener mejores condiciones laborales, abrir paso a otro estilo de vida, o bien, ir al encuentro de familiares queridos. Aunque en ello, se empeñe la vida.
El gobernador del Estado, Mauricio Kuri, reveló que nueve de cada 10 queretanos que migran eligen Estados Unidos como destino y se unen a los más de 12 millones de mexicanos que viven en ese país.
Con los operativos y redadas de la Patrulla Fronteriza (Border Patrol), así como del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), el fenómeno migratorio en la Sierra no se contuvo y generó otros problemas; en la era de Trump, el alza en precios, los créditos para cruces y quizá, formas más elaboradas y peligrosas de lograr el objetivo tomaron auge.
El costo por cruzar la frontera como ilegal desde Jalpan de Serra o Landa de Matamoros, por ejemplo, pasó de los 4 mil 500 dólares en la época de Joe Biden (aproximadamente 85 mil 500 pesos), a oscilar entre los 11 mil y 15 mil dólares (259 mil pesos) por persona. El pago se ajusta al tipo de cambio vigente el día en que se contratan los servicios.
De acuerdo con José Luis R. operador de tráiler con “caja fantasma”, este monto incluye el uso de la unidad, operador, “moches”, pago al reclutador y el riesgo que corre el equipo logístico. La flota, dice, cuenta con remolques, cajas secas o tipo Dry-Van y High Cube que se distinguen por la capacidad y tipo de carga.
“Mira, sobre todo es el riesgo que corremos, ya ves lo que les pasó a los compas en Texas que ya andaban hasta matando los gringos. Y a nosotros nos contratan en el camino, ya tú decides si aceptas el viaje o no. Yo me llevo 15 varos por bato pero el tráiler no es mío, si fuera mío le saco más pero también el peligro pues es más, porque además hay que sacar pa’ la maña, pa’ los federales, nos huelen los hijos de su puta madre. Llegando al norte te huelen, hasta mejor que en la frontera”, detalla con nerviosismo y prisa por terminar la charla.
Al cuestionarlo sobre la corrupción en los puentes fronterizos, sonríe y asegura que son “igual que los mexicanos”. Su unidad, que generalmente se ocupa para transporte de barriles con aceite, está adaptada y cuenta con doble caja. Una bomba de tiempo para los tripulantes.
Entre láminas acomodan a los migrantes y “para asegurar que lleguen vivos” cuenta con pequeños orificios por donde entra el aire. En algunos vehículos, los migrantes van de piqe acomodados en los costados, otras veces, es arriba y debajo de la caja.
“En este punto (salida de Landa de Matamoros) nos vamos en una Van para no llamar la atención o según el número de gente que consiga (el reclutador), se juntan los de Querétaro, y más adelante tenemos la unidad, pero me voy subiendo y cargando batos, ya para llegar a la frontera, allá en Alemán (Miguel Alemán, Tamaulipas), es cuando los metemos a la doble y pues, calladitos se ven más bonitos, por eso les pedimos que no carguen cosas, y apagan todos sus pinches celulares, con uno que vaya prendido nos cogen”.
José Luis, quien realiza dos cruces de este tipo por año o bien, cuando lo obligan “los patrones”, carga de 40 a 50 personas en el tráiler; presume “ir limpio”, sin detenciones, pero dice, ha sido víctima de 12 asaltos. Comenta que también existe otra modalidad. Los queretanos viajan por su cuenta a ciudades como Reynosa o Monterrey, ahí contactan al reclutador y suben a las unidades de carga.
Datos de la Secretaría de Economía refieren que en la frontera entre México y Estados Unidos se realizan cerca de ocho millones de cruces de camiones de carga al año, con un promedio diario de 21 mil unidades. Sin embargo, no existen estimaciones certeras de cuántos podrían transportar migrantes.
El Instituto Nacional de Migración dio a conocer que entre 2022 y 2023, detectó a cerca de 6 mil personas en contenedores de tráileres en carreteras mexicanas.

Dejan familia, sueños y empeños
Los recursos económicos y documentos, determinan el tipo de transporte y condiciones en que migran los queretanos. Algunos ocupan las remesas para contratar los servicios, otros sus ahorros, también hay quien empeña propiedades, animales o solicitan créditos.
Aristeo Olvera, sacerdote encargado de la Parroquia de la Purísima Concepción de María, en la comunidad de Purísima de Arista, Arroyo Seco, y quien colabora con la Asociación Migrantes Unidos en Caravana, advierte de la existencia de localidades conformadas por adultos mayores que gracias a los beneficios que se otorgaron en otras administraciones, pueden viajar con visa a Estados Unidos y logran visitar a sus hijos. No obstante, otros requieren apoyo de organizaciones migrantes locales o bien, recurren a los coyotes o polleros.
“Estas políticas de Trump han afectado mucho y han cambiado dinámicas en la Sierra. De entrada aquí en Purísima han venido muchos a pedir la bendición y en poco tiempo los veo de regreso, ya tenemos a muchos deportados, les han obligado a firmar su salida voluntaria de Estados Unidos y algunos pasaron meses en la cárcel, cuentan que, a veces, no querían salir al trabajo por miedo a las redadas y la incertidumbre, pero qué crees, vuelven a juntar dinero y lo vuelven a intentar porque aquí no encuentran las mismas oportunidades”, señala.
¿Qué cambió? La forma. Antes de Donald Trump, explica el padre Aristeo, quien dirigió el albergue para migrantes Toribio Romo, la población serrana optaba por irse contratada y prefería opciones más seguras y cómodas como camiones de pasajeros. No obstante, en ambos casos se requiere visa y/o permisos. Y esos documentos…escasean.
“Por ejemplo, en el área de Jalpan, de Landa no eran de irse de ilegales, buscaban irse contratados, pero ahora, la realidad es que les han restringido a los contratistas el número de personas que pueden llevar, ya no tienen tanta libertad, les han puesto candados y muchos ya ni siquiera quieren contratar porque les cobran mucho o les piden más requisitos y pues la gente se sigue yendo como puede, eso es una realidad. La primera opción, sin duda, es irse ya con trabajo”.
La tragedia marca, pero no detiene
En junio de 2022, 51 personas murieron por calor extremo en la caja de un tráiler abandonado en San Antonio, Texas. Los hospitalizados presentaban severos niveles de deshidratación y quemaduras. 27 de los fallecidos eran mexicanos y uno de ellos originario de la comunidad de Huajales, Pinal de Amoles, Querétaro.
Salió de su hogar con la intención de juntar dinero para los 15 años de su hija, pero fue víctima de la imprudencia de Homero Zamorano Jr. y Christian Martínez, chofer y copiloto de la unidad, quienes fueron detenidos por conspiración y tráfico de personas. En 2025 fueron sentenciados a cadena perpetua por este hecho.
La tragedia movió a la Sierra, pero no detuvo la migración. Invitado por un amigo, Rogelio, de 19 años de edad, acudió al velorio de Marcial Trejo, y un año y medio después se fue a Texas a probar suerte ya que puntualiza, la escuela espera ante las necesidades económicas. Tomó una pequeña mochila con dos mudas de ropa, unos tenis, un celular, ahorros y los recuerdos del lugar, de la familia, de los amigos.
“Sí me dio miedo pues, pero mi familia es primero”, subraya el joven originario de Epazotes Grandes, que actualmente vive en Houston junto con otros migrantes de Oaxaca, Guanajuato, Honduras y Venezuela. Por ahora no considera regresar a la tierra que lo vio nacer aunque diario contenga la respiración antes de salir a la calle. Cada día, es un desafío, pero cada día, ahorra para volver con un colchón económico para construir su casa y poner un negocio familiar.
“En Epa no hay nada, hay pobreza y nadie va para allá, ni se acuerdan que existe, pero yo voy a regresar a cambiar eso, no sé, yo sí quiero ser alguien”, manifiesta con voz entrecortada por los recuerdos.
Informes de la Secretaría de Gobernación afirman que hasta 70% de los migrantes que cruzan de manera ilegal utiliza coyotes para llegar al país vecino y refiere que en este mercado participa el crimen organizado, tratantes y asaltantes, que hacen del migrante una mercancía.
En la Sierra, el sueño americano ya no solo viaja en autobús. Viaja de pie, entre láminas, sin celular y en silencio. La migración queretana muestra que las políticas restrictivas no detienen el flujo, pero encarecen y profesionalizan los métodos.
- En octubre de 2021, elementos de la SEDENA y el INM localizaron alrededor de 800 migrantes hacinados en seis cajas de refrigeración de tres tráileres en Tamaulipas. El hallazgo ocurrió en el retén de Oyama.
- El 14 de mayo de 2003 un grupo de 73 migrantes fue encontrado en Victoria, Texas,19 perdieron la vida, entre ellos, un menor de cinco años.
- En 2017, 10 hombres fallecieron en la caja de un tráiler en la que viajaban 200 migrantes. La unidad fue abandonada en Laredo, Texas.





