Pumas fue un equipo bipolar anoche en Ciudad Universitaria, a los 22 minutos parecía que tenía resuelta la vuelta al ganar al 3-0, pero el América supo reaccionar y logró igualar y meterle el drama a un partido que quedará para la historia.
En un partido en el que hubo de todo, desde grandes goles hasta polémicas arbitrales se vivió una noche de locura. Pumas se fue muy pronto arriba en el marcador mediante un rebote que tomó Rubén Duarte para desatar temprano la locura en el Olímpico Universitario.
Los felinos siguieron atacando y Nathan Silva puso el 2-0 en el marcador gracias a un buen remate de cabeza, en el América había duda y descontrol, mientras que el equipo auriazul tomaba el control del juego y de las emociones.
América sufría con el juego inspirado de Jordan Carrillo, el mejor y única variante con claridad ofensiva de los Pumas, el volante tomó el balón se quitó a dos hombres y remató con derecha para apagar, en ese momento, las ilusiones azulcremas.
Pero igual que ocurrió en el partido de ida, Pumas dejó de atacar y crear peligro y América aceptó el juego, y mediante balones en tiros de esquinas y faltas empezó a presionar al equipo dirigido por Efraín Juárez.
Antes de que terminara la primera parte, el conjunto americanista anotó dos tantos, incluso marcó un tercero, pero fue anulado por un milimétrico fuera de lugar.
Patricio Salas acercó 3-1 a las Águilas y Alejandro Zendejas marcó el 3-2 para meterle taquicardia al juego luego de anotar un penal. América creció en confianza y Pumas comenzó con un calvario lleno de sufrimiento.
A pocos minutos de que acabara la primera parte, el Chiquito Sánchez marcó de cabeza el que parecía el 3-3, pero el Var y los vectores midieron para anular el tercer tanto, así terminaría la frenética primera parte.
En la segunda parte los de Coapa continuaron con el script y agarraron dormidos a Pumas para, una vez más a balón parado, anotar de cabeza gracias a un remate de Alejandro Zendejas, quien volvió loca a la defensa universitaria.
El marcador estaba igualado 3-3, Pumas con todos los jugadores defendiendo en su área y confiando en la capacidad del arquero Keylo Navas. América metió hombres al ataque y cerca del final se marcó un penal muy polémico a favor del América. Era el gol que necesitaban las Águilas para avanzar y dejar en el camino al líder general. Henry Martin tomó la responsabilidad y estrelló el balón en la base del poste para sellar la suerte del partido.
Los Pumas, con el rosario en la mano, esperaban que avanzaran los minutos en medio del drama que se respiraba en la cancha y en la tribuna, se agregaron cinco minutos que se volvieron eternos para los locales; América insistió, pero el equipo de la UNAM supo aguantar y llegar a la semifinales en donde enfrentarán a los Tuzos del Pachuca.
Pumas sufrió de más y demostró que su banca no tiene mucho fondo, y el físico terminó por desgastarse demasiado y mostró dos caras totalmente opuestas en una serie en la que fueron muy intermitentes con un futbol completamente bipolar.





