Esta mañana, a puerta cerrada, colectivos de buscadores someten a evaluación la estrategia federal de búsqueda a cargo de la Secretaría de Gobernación.
En un encuentro privado que encabeza la titular, Rosa Icela Rodríguez, los rastreadores de la región centro del País demandarán la tipificación de la desaparición forzada, la identificación de cuerpos de larga data e incluso encuentros con la Presidenta Claudia Sheinbaum.
Arturo Medina, subsecretario de Derechos Humanos; Martha Lidia Pérez, comisionada Nacional de Búsqueda; Yuriria Rodríguez, comisionada de Atención a Víctimas y la titular del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, Marcela Figueroa, acompañan la mesa.
Gustavo Hernández, el padre buscador de Nuevo León que hace un año le pidió llorando a Rosa Icela Rodríguez “aunque sea un huesito” de su hijo Gustavo, demandó una audiencia con la titular del Ejecutivo.
“La única petición que yo tendría es que me reciba la Presidenta Claudia Sheinbaum”, declaró.
Fernando Vargas, el rastreador que el año pasado hizo huelga de hambre al interior de la Segob, llegó armado con un cártel donde expuso cifras de desaparecidos.
“No somos uno (43 mil 128) no somos 100 (130 mil 138), pinche Gobierno cuéntanos bien”, reclamaba.
Vargas reiteró su exigencia de tipificar la desaparición forzada como un delito y el exceso de burocracia.
Érika Alcántara, del colectivo Ángeles Buscadores, denunció la inhumación clandestina de restos humanos contenidos en fosas clandestinas en Morelos y la espera para identificar cuerpos que han permanecido por más de 10 años en el lugar; ante ello, urgió herramientas de reconocimiento.
“Muchos de ellos son cuerpos de larga data, seguramente ya no estarán en posibilidad de otorgar muestras directas y en Morelos no contamos con el equipo suficiente para la identificación por medio de los hermanos”, dijo.





