A pesar de que el Gobierno federal le transfirió apoyos por 45 mil 991 millones, Pemex registró una pérdida neta de 45 mil 993 millones de pesos en el primer trimestre del año, revela el reporte financiero de la empresa enviado a la Bolsa Mexicana de Valores.
Lo anterior significó un aumento en sus pérdidas de 6.23 por ciento respecto a los 43 mil 329 millones registrados en el mismo periodo del año pasado.
“El resultado neto fue una pérdida de 46 mil millones de pesos“, expuso la petrolera.La caída en ventas, un mayor deterioro de activos fijos, menores ingresos en otros rubros, el costo de instrumentos derivados y una pérdida cambiaria, influyeron en sus resultados.
En ventas, que sumaron 365.7 mil millones de pesos, reportó una reducción de 7.6 por ciento anual, debido a menores ingresos y volumen exportado de crudo, que se compensó en parte por mayores ventas de gasolinas, diesel y turbosina en el País.
Las ventas por exportaciones sumaron 117.1 mil millones de pesos y cayeron 25.3 por ciento anual, mientras que las nacionales fueron por 248.2 mil millones, un alza de 4.2 por ciento.
Pemex aseguró que la deuda con proveedores en el primer trimestre ascendió a 375.1 mil millones de pesos, 7.2 por ciento anual menos y 14.1 por ciento menos respecto al cierre de 2025.Durante la conferencia con analistas, Víctor Rodríguez Padilla, director de Pemex, aseguró que al 31 de marzo, la deuda financiera se ubicó en 79 mil millones de dólares, el nivel más bajo desde 2015.
Y cae PIB más de lo previsto
La economía mexicana se contrajo 0.8 por ciento en el primer trimestre del año frente al periodo octubre-diciembre de 2025, según la Estimación Oportuna del Inegi. El declive fue mayor al esperado por analistas, que anticipaban una disminución de 0.5 por ciento.
Aunque Édgar Amador, titular de Hacienda, justificó que la caída trimestral se debió a choques de carácter transitorio por la política comercial de EU y el conflicto en Medio Oriente, Base subrayó que los factores que más incidieron son de índole doméstica, como los cambios estructurales que han minado la confianza de inversionistas.






