La comisión reguladora de telecomunicaciones en Estados Unidos ordenó el martes una revisión anticipada de la licencia de la cadena ABC, tras las presiones del presidente Donald Trump y la primera dama Melania Trump para despedir al presentador Jimmy Kimmel.
La medida de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC, por sus siglas en inglés), que adelanta varios años la evaluación prevista, también afecta a The Walt Disney Company, propietaria de ABC, y a sus subsidiarias.
Trump afirmó que Kimmel debería ser despedido de inmediato luego de que el presentador dijera en uno de sus monólogos que Melania Trump irradiaba “el aura de una futura viuda”, comentario que el mandatario calificó de “despreciable llamado a la violencia”.
El comediante aseguró posteriormente que se trataba de una broma sobre la diferencia de edad entre la pareja presidencial, pero el presidente insistió en que se trataba de una afirmación inaceptable.
Trump, de 79 años, es el presidente de mayor edad en la historia de Estados Unidos, mientras que Melania Trump, exmodelo nacida en Eslovenia, tiene 56 años.
Al igual que otros dirigentes republicanos, la primera dama criticó el lunes a Kimmel y pidió a ABC “tomar una postura” frente al presentador.
Kimmel, por su parte, restó importancia a la controversia y defendió su comentario.
“Fue una broma muy ligera” sobre la diferencia de edad, dijo en su programa nocturno del lunes.
La Casa Blanca intensificó sus críticas el martes. El director de comunicación, Steven Cheung, calificó al presentador en redes sociales como “persona de mierda” por insistir en la broma en lugar de disculparse.
En medio de la polémica, Kimmel también llamó a Trump a dialogar sobre la retórica de odio, en referencia a comentarios del mandatario sobre migrantes, opositores políticos y medios de comunicación.
“Creo que un gran lugar para empezar a bajar ese tono sería mantener una conversación al respecto con su marido”, añadió, dirigiéndose a la primera dama.
Figura destacada de los programas nocturnos de televisión, Kimmel ya había sido objeto de críticas desde sectores conservadores por supuestamente politizar el asesinato del influencer pro-Trump Charlie Kirk el año pasado.
En una ocasión anterior, ABC retiró brevemente su programa del aire antes de reinstalarlo una semana después, en medio de acusaciones de censura.






