La Secretaría de Marina activó el nivel máximo de alerta en el puerto de Manzanillo tras simular un ataque con agente biológico y un artefacto explosivo ocultos en un contenedor vinculado logísticamente con la Copa del Mundo 2026, en un ejercicio que incluyó cierre del puerto, evacuación de personal y descontaminación de posibles víctimas.
La práctica, realizada por la Unidad de Protección Portuaria (UNAPROP) de la Sexta Región Naval, partió de un escenario en el que un agente aduanal detectó un polvo blanco y recipientes no declarados dentro de un contenedor con destino a eventos deportivos en Guadalajara.
De forma simulada se confirmó la presencia de ántrax, lo que detonó la elevación al Nivel de Protección 3, el más alto previsto en el Código Internacional para la Protección de los Buques y de las Instalaciones Portuarias (PBIP).
Como parte de la respuesta, el Centro de Control de Tráfico Marítimo ordenó el cierre a la navegación, mientras la Administración del Sistema Portuario Nacional (ASIPONA) desplegó personal para contención y aislamiento.

En paralelo, un binomio canino especializado inspeccionó el área y equipos de Búsqueda, Localización y Neutralización de Artefactos Explosivos (BLONAE) desactivaron un artefacto improvisado dentro del contenedor.

La Marina informó que el ejercicio concluyó con la descontaminación de personas expuestas, su traslado a unidades médicas para aislamiento preventivo y la inactivación del agente biológico. El contenedor fue sellado y la situación declarada bajo control, sin riesgos para la operación portuaria.

Manzanillo es el principal puerto de carga del Pacífico mexicano y uno de los nodos logísticos más relevantes del País, por donde transita una parte sustancial del comercio exterior.
En ese contexto, autoridades federales han intensificado en los últimos meses la capacitación de unidades especializadas de la Armada en detección de explosivos, manejo de agentes peligrosos y control de accesos, ante el incremento de riesgos asociados tanto al crimen organizado -incluido el uso de contenedores para tráfico ilícito- como a amenazas de alto impacto en eventos internacionales.
El Código PBIP, adoptado tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, establece tres niveles de protección. El Nivel 3, activado en el ejercicio, implica medidas excepcionales ante una amenaza inminente o confirmada, como el cierre total de operaciones, control estricto de accesos y despliegue de capacidades especializadas.
Con este tipo de prácticas, la Marina busca probar tiempos de respuesta, coordinación interinstitucional y capacidad de contención en puertos considerados infraestructura crítica, en un escenario en el que el flujo de mercancías y personas aumentará con la organización del Mundial.






