Con mucha frecuencia –demasiada dirían algunos– en este país se presentan protestas de diferente tipo y bandera. Protestan los maestros (sean cómo sean para llamarse así) de la CNTE, se quejan los transportistas, se manifiestan los agricultores; lanzan el grito al cielo los maiceros y cierran caminos, carreteras y senderos; quieren subir el precio de su producto los tortilleros y hasta los trabajadores del Metro le meten operación Quelonio al Sistema de Transporte Colectivo.
Pero en el idílico resultado de las cosas, la voz presidencial siempre calma las aguas: no hay motivo para la acrimonia, como hubiera López Velarde, y no hubo entre nosotros ni sombra de disturbio.
Ya sea el caso de las madres buscadoras o la inconformidades de los poblanos reacios a una mefítica planta de tratamiento de basura junto a la ventana de sus casas.
Sobre este reciente caso de incomunicación (llamémosle así en aras de la concordia) entre la señora presidenta (con A) y los quejosos poblanos, cuyas quejas motivaron el mohín presidencial, nos ha dicho la titular del Ejecutivo (sin A):
“(El financiero).- La presidenta Claudia Sheinbaum contó cómo fue el ‘regaño’ a manifestantes en Puebla durante su gira de este fin de semana. Los pobladores protestaban en contra de la construcción del Polo de Desarrollo Económico y de una planta recicladora de basura.
“Previo (previamente) a que llegáramos al evento, se les dijo a los manifestantes que los iba a atender, que no tenían por qué manifestarse, que podían tener sus carteles levantados, pero que permitieran el desarrollo de la entrega de viviendas sin consignas y que al final del evento los recibía”, dijo la mandataria durante su…
“…Sheinbaum dijo que previo al evento, el personal acordó una reunión con los manifestantes, pero que no afectaran el acto público. La mandataria, entre risas, relató cómo ocurrió la situación y dijo que tuvo que alzar la voz porque no la dejaban hablar.
“No me dejaban hablar, entonces por eso levanté un poco más la voz para que me escucharan, pero de ninguna manera estaba regañando, incluso si escuchan lo que les dije fue ‘vamos a resolver el problema, no se preocupen’; eso fue lo que pasó”, afirmó”.
Y todos fueron felices y comieron perdices. Bueno.
¿Protestan los insaciables de la CNTE?
La respuesta es obvia:
“no se entiende (el motivo de las manifestaciones). ¿Cómo, si hay una mesa de diálogo abierta, se está trabajando en Oaxaca, en Chiapas, en Guerrero, en otros estados, quieren utilizar la violencia para llegar a Palacio Nacional? se han atendido muchísimas de las demandas que tienen.
“A ver, estuvieran cerradas las mesas, nos estuviéramos negando al diálogo, pues entonces a lo mejor y… Nunca justificamos la violencia, ¿verdad?, pero una manifestación aquí en la ciudad. ¿Por qué esta forma de manifestarse aquí? (…) no se entiende, la verdad. ¿O qué interés hay?, pues no sé”.
Ante un amago de bloqueo carretero, la señOra presidenta (con A) es enfática:
(N+): “En su conferencia de prensa matutina de hoy, 25 de noviembre de 2025, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo enfatizó que “no hay razón para cerrar carreteras” luego de las protestas de transportistas y campesinos en diferentes puntos del país.
“Precisó que obstruir vialidades federales constituye un delito, aunque aclaró que su gobierno distingue entre sancionar conductas ilícitas y respetar el derecho a la protesta.
“Cerrar carreteras es una falta a la ley, pero eso no significa que vayamos a perseguir personas por manifestarse”.
Ayer, con motivo de la inconformidad tortillera, la señora nos explicó con toda claridad:
(PL).- “Ante las declaraciones de Homero López García, presidente del Consejo Nacional de la Tortilla, sobre un supuesto aumento a este insumo vital en México, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo sostuvo que no hay motivo para este incremento.
“Este lunes, López García anunció que el precio por kilo de tortillas subiría hasta 4 pesos a partir del 15 de abril, bajo el único argumento de que “desde hace tres años no se ha incrementado el precio de la tortilla”.
“Durante la mañanera del pueblo de este martes, la presidenta reviró al directivo asegurando que no hay factores que justifiquen el alza”.
Pues con motivo o sin él, algunas cosas hierven.
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