Francisco Rivera
El Paris Saint-Germain confirmó su condición de campeón de Europa y aspirante firme a revalidar el título tras imponerse en Anfield al Liverpool FC (0-2), en un duelo que resolvió con la pegada diferencial del Balón de Oro Ousmane Dembélé, autor de un doblete que terminó por apagar el intento “red”
Lo intentó el conjunto inglés, como dicta su historia y su jerarquía continental, pero el equipo de Luis Enrique volvió a mostrarse sólido, competitivo y, sobre todo, letal en los momentos clave. Con el 2-0 de la ida como respaldo, los parisinos jugaron con inteligencia y golpearon cuando el partido pedía precisión.
Un Liverpool competitivo
El arranque fue más igualado que en el Parque de los Príncipes. El Liverpool, con más empuje y presión, buscó incomodar la salida del PSG, mientras el balón circulaba con mayor naturalidad en los pies de Vitinha y compañía. Sin embargo, el primer acto quedó marcado por una imagen preocupante: la lesión de Hugo Ekitiké en el minuto 28, que abandonó el campo en camilla y entre lágrimas, con serios temores de una rotura del tendón de Aquiles.
Su salida dio entrada a Mohamed Salah, que agitó el ataque local y protagonizó algunas de las acciones más peligrosas. Un centro suyo estuvo cerca de encontrar el gol tras un remate que salvó la zaga parisina, mientras que él mismo no acertó a aprovechar un error defensivo rival.
Pese al empuje inglés, las ocasiones más claras siguieron siendo del PSG. Dembélé avisó antes del descanso, aunque sin puntería, y el conjunto francés dejó claro que, incluso sin dominar con claridad, tenía más filo.
Tras el paso por vestuarios, Anfield apretó. El Liverpool elevó el ritmo, empujó con intensidad y llegó a rozar el gol, pero le faltó precisión en el último pase. Ni siquiera un penalti inicialmente señalado sobre Alexis Mac Allister (posteriormente anulado por el VAR) cambió el destino del encuentro.
Dembélé liquida la eliminatoria
Cuando mejor estaba el cuadro inglés, apareció el talento. En el minuto 72, una combinación entre Bradley Barcola, Khvicha Kvaratskhelia y Dembélé acabó con un disparo preciso del francés desde la frontal que silenció el estadio (0-1). Fue el golpe definitivo.
A partir de ahí, el Liverpool bajó ligeramente los brazos, aunque lo intentó hasta el final. Sin embargo, ya en el tiempo añadido, Dembélé volvió a aparecer para firmar el 0-2 tras una jugada colectiva, certificando su noche y el pase de los suyos.
El PSG, firme, maduro y con su estrella en estado de gracia, ya espera rival en semifinales, que saldrá del duelo entre el Bayern de Múnich y el Real Madrid. Mientras tanto, en Anfield se cierra una etapa: todo apunta a que fue la última noche europea de Salah con la camiseta ‘red’.






