martes, abril 14, 2026
Sin resultados
Ver todos los resultados
Plaza de Armas | Querétaro
  • Andadores
  • aQROpolis
  • Editoriales
  • Efectivo
  • En tiempo real
  • Local
  • México
  • Planeta
  • Ráfagas
  • Roja
  • Andadores
  • aQROpolis
  • Editoriales
  • Efectivo
  • En tiempo real
  • Local
  • México
  • Planeta
  • Ráfagas
  • Roja
Sin resultados
Ver todos los resultados
Plaza de Armas | Querétaro
Sin resultados
Ver todos los resultados

Los servicios ambientales como bienes comunes

Energía y Medio Ambiente

por Alejandro Angulo
14 abril, 2026
en Editoriales
De regreso en la Luna
64
VISTAS

En principio diré, que los servicios ecosistémicos o ambientales, son aquellos que la naturaleza o los procesos ecológicos proveen a los seres vivos y al planeta.

Desde este contexto antropocéntrico, los ecosistemas son entendidos como un capital natural, es decir como aquellos ecosistemas con integridad ecológica y aptitud para lidiar con las perturbaciones (resiliencia) y por tanto, con capacidad de generar un flujo de servicios al ser humano, mediante el mantenimiento de sus funciones.

De esta manera, los ecosistemas contribuyen al bienestar humano mediante su capacidad de proporcionar servicios que satisfacen a la sociedad, esto es mediante el flujo de funciones. Esto implica que las interacciones establecidas entre la estructura y los procesos ecológicos tienen la capacidad de generar servicios a través de las funciones de los ecosistemas. Por tanto, las funciones de los ecosistemas es un concepto intermedio entre los ecosistemas y la biodiversidad y los servicios que generan la principal diferencia entre funciones y servicios es que las funciones existen independientemente de su uso, demanda, disfrute o valoración social, traduciéndose en servicios sólo cuando son usadas, de forma consciente o inconsciente, por la población. De este modo, la traducción de una función en un servicio implica necesariamente la identificación de los beneficiarios, del tipo de disfrute realizado, así como la localización espacio-temporal de su uso

Ahora bien, existen 4 tipos de Servicios Ambientales, (Según la Evaluación de Ecosistemas del Milenio) que se clasifican en cuatro grupos de acuerdo a su función que son:

De abastecimiento, de regulación, de apoyo y culturales.

Abastecimiento

En cuanto al primero, éstos servicios proporcionan beneficios materiales que las personas obtienen de los ecosistemas como agua, alimentos, medicinas y materias primas. Para muchas poblaciones estos servicios representan su forma de subsistencia, por lo que su valor es mayor que si los comercializaran.

Regulación

En cuanto al segundo, el de regulación, se encuentra el clima y la calidad del aire, el secuestro y almacenamiento de carbono, la moderación de fenómenos naturales, el tratamiento de aguas residuales, la prevención de la erosión y conservación de la fertilidad de suelos, el control de plagas, la polinización y regulación de los flujos del agua. Para muchas personas son invisibles y se dan por sentados; sin embargo, cuando se ven afectados, como la calidad del aire o el suelo o escasez de agua, las consecuencias son importantes y en algunos casos resulta difícil de reparar.

Apoyo

Por lo que ve al tercero, el de Apoyo, los ecosistemas proporcionan espacios vitales para la flora y la fauna. También conservan una diversidad de plantas y animales de complejos procesos que sustentan los demás servicios ecosistémicos.

Algunos hábitats cuentan con un número excepcionalmente elevado de especies que los hace más diversos que otros desde el punto de vista genético.

Culturales

Y finalmente el cuarto, el Cultural, los beneficios no materiales que las personas obtienen de los ecosistemas se denominan servicios culturales. Comprenden la inspiración estética, la identidad cultural, el sentimiento de apego al terruño y la experiencia espiritual relacionada con el entorno natural. En este grupo se incluyen las actividades recreativas y para el turismo.

En sí, los servicios ambientales son o tratan, básicamente de aquellos recursos que nos proporciona el ecosistema y que necesitamos para vivir y producir.

En general, los servicios ambientales son bienes sociales o también llamados bienes comunes. Se trata de bienes que provienen del ecosistema y cuyo beneficio no es exclusivo.

Los aspectos clave de los servicios ambientales como bienes comunes consisten en:

Son funciones ecosistémicas que generan bienestar, incluyendo la regulación del clima, la formación de suelos, el control de plagas y el valor cultural o recreativo.

Al ser provistos por el medio ambiente de manera libre, se consideran parte del patrimonio común de la humanidad, fundamentales para la supervivencia.

Los servicios ambientales, son en esencia bienes comunes, que a menudo un particular o el propio gobierno afecta, impactan o menoscaban en perjuicio de los ciudadanos, como sucede habitualmente en las obras públicas o los procesos de urbanización con cambios de uso del suelo, que terminan afectando uno o varios servicios ambientales, que sólo beneficia a una persona o empresa.

Por ello, en los tribunales mexicanos se han ventilado casos como estos, en los que se le ha dado la razón al ciudadano quejoso, promovente de la demanda de amparo.

Un servicio ambiental como bien común, a veces es difícil de entender o identificar, pero lo más común es que cuando se ve afectado, por ejemplo, la remoción de contaminantes por la flora que se removió o eliminó, entonces queda claro, que afecta a un colectivo, comunidad o vecinos adyacentes al sitio.

Pero el desvío de un cauce es más complicado, porque quienes lo realizan, aducen a derechos que se les ha otorgado por la autoridad competente, sin embargo, tal desvío de aguas, termina afectando servicios ambientales que se consideran bienes comunes.

Esta es la tragedia de los bienes comunes, como un fenómeno económico en el que varios individuos intentan explotar los recursos compartidos hasta el punto en que la demanda supera rápidamente a la oferta. Entonces, el recurso no está disponible para la sociedad en general. Cuando se trata de bienes comunes, la tragedia de estos puede ocurrir rápidamente. Ello puede advertirse en actividades diversas, entre ellas la urbanización, la pesca, agricultura, ganadería, cuidado de los bosques y demás.

Por ello, los bienes compartidos entre muchos, que pueden ser objetos de desgaste, deben ser regulados para evitar vacíos o ausencias regulatorias. En este sentido, hay que señalar la pertinencia de contar con estrategias de preservación que permitan su aprovechamiento racional y para lo cual, existen algunos mecanismos que constituyen un disuasivo contra las prácticas depredadoras: expedición de licencias temporales, pago de servicios ambientales, consultas públicas, vigilancia, apoyo tecnológico para la prevención de desastres, multas, sanciones e incluso perdida de la libertad, restauración o reparación de daños por parte de los transgresores de las leyes, entre otros. Aunque ello, no ha sido suficiente para frenar la afectación o pérdida de estos bienes comunes que son los servicios ambientales.

No obstante, cuando no se privilegian acciones de conservación de los recursos naturales como bienes comunes, se advierten consecuencias o externalidades negativas como los deslaves, inundaciones y demás daños a los ecosistemas y a la población humana.

Pero, ante la insuficiencia de recursos humanos, financieros y materiales y la realidad de austeridad gubernamental, resulta importante que la sociedad civil esté llamada a asumir un compromiso más activo en la preservación de los servicios ambientales como bienes comunes, pues no solo se trata de una afectación a quienes viven en su vecindad. En el peor de los casos, la sociedad en su conjunto puede experimentar una privación de dichos bienes comunes con graves consecuencias.

En México, la administración de los bienes comunes en cuanto a los servicios ambientales recae en el gobierno y en los marcos regulatorios, situación que no excluye la participación de la sociedad, en la planeación, conservación, vigilancia e incluso en la formulación de su regulación jurídica.

Tal vez el medio ambiente no esté ignorando los riesgos, quizás simplemente está apostando a que, el desenlace no será el peor posible. Sino a “Un acto de Fe”, similar a cuando se camina sobre una cuerda floja. 

RelacionadoNoticias

Velan armas PAN y Morena

Premio de Periodismo dedicado a El Armero

14 abril, 2026
Raymundo Riva Palacio

Encuentro en Barcelona

14 abril, 2026
Los electores también son responsables

Con canasta (básica) y sin rebozo de bolita

14 abril, 2026
José Fonseca

Pulsiones bíblicas en Morena

14 abril, 2026
Siguiente noticia
Finalmente Metal Gear llegará al cine

Finalmente Metal Gear llegará al cine

 

 

 

Categorías

  • Andadores
  • aQROpolis
  • Cartón
  • Editoriales
  • Efectivo
  • En tiempo real
  • Fuego amigo
  • Fuente de El Marqués
  • Local
  • México
  • Planeta
  • Portada
  • Ráfagas
  • Roja

Enlaces Internos

  • Aviso de Privacidad
  • Aviso Legal
  • Contacto
  • Aviso de Privacidad
  • Aviso Legal
  • Contacto

© 2020 MEDIOS AQRÓPOLIS S.A. DE C.V. Todos los derechos reservados.

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Andadores
  • aQROpolis
  • Editoriales
  • Efectivo
  • En tiempo real
  • Local
  • México
  • Planeta
  • Ráfagas
  • Roja

© 2020 MEDIOS AQRÓPOLIS S.A. DE C.V. Todos los derechos reservados.

Este sitio web utiliza cookies. Al continuar utilizando este sitio web, usted está dando su consentimiento para el uso de cookies. Visite nuestra Política de privacidad y cookies.