El Gobierno Federal avaló un incremento en las cuotas de la autopista México–Querétaro, donde el peaje para automóviles en el tramo que conecta Palmillas con Tepotzotlán registró un aumento del 5 por ciento, al pasar de 108 a 113 pesos. La modificación impacta de manera directa a miles de conductores que utilizan diariamente esta vía estratégica.
El ajuste no solo aplica para vehículos particulares, sino también para unidades de carga y transporte de pasajeros, cuyos costos varían según el número de ejes. Esta actualización en las tarifas representa un factor adicional en la cadena logística, al encarecer los traslados en uno de los corredores carreteros más relevantes del país.
Transportistas advierten posibles protestas
El incremento se da en medio de un ambiente de inconformidad entre operadores del sector, quienes han externado su preocupación por el encarecimiento del combustible y los problemas de seguridad en carreteras. Ante este panorama, no se descartan manifestaciones, incluyendo eventuales bloqueos en casetas.
La operación de esta red carretera se encuentra bajo la responsabilidad de Caminos y Puentes Federales, organismo encargado del mantenimiento y administración de múltiples autopistas en territorio nacional.
En Querétaro, la caseta de Palmillas se mantiene como un punto neurálgico para la movilidad, con un aforo estimado de hasta 80 mil vehículos al día. Su relevancia radica en la conexión que ofrece tanto para el transporte de mercancías como para los desplazamientos regionales.
No obstante, usuarios han señalado que en este tramo persisten trabajos de rehabilitación que se han prolongado por más de seis años, situación que ha derivado en retrasos, riesgos viales y accidentes.
Aunque autoridades federales sostienen que los recursos obtenidos por el cobro de peaje se destinan al mantenimiento de la infraestructura, el alza en las tarifas, sumada a las obras inconclusas, ha generado un creciente malestar entre quienes transitan por esta autopista.






