Si hay una película que está acaparando la conversación y las salas de cine, esa es “The Super Mario Galaxy Movie”. O la amas o la odias; sus calificaciones son tan disparejas entre la crítica y el público que parece que están viendo productos distintos. La única realidad es esta: es un éxito taquillero que, al día de hoy, ha recaudado más de 370 millones de dólares a nivel mundial. Pero… ¿vale la pena verla?
Tras el final de “Super Mario Bros. La Película”, era más que obvio que tendríamos una segunda parte. La cinta concluía con la aparición de un huevo en las alcantarillas y, sin mucho misterio, todos sabíamos que Yoshi sería el personaje que llegaría en la secuela, marcando el set up perfecto para darle protagonismo al carismático dinosaurio. Lamentablemente —y ojo, que aquí va un spoiler—, el pay off resulta, por decir lo menos, mediocre. Yoshi se integra al equipo en apenas unos minutos, con una historia de origen brevísima, para luego ser relegado a casi nada. Su irrelevancia es tal que bien podría decirse que la película sería prácticamente la misma sin su presencia, lo que nos lleva al verdadero protagonista de la historia: Peach.
La princesa ya había demostrado en la entrega anterior que no sería la clásica doncella en apuros; por el contrario, le entra a la acción y se roba la atención del público. En esta secuela, se exploran sus orígenes y la búsqueda de su familia. En este viaje a través de la galaxia, visita fugazmente distintos planetas repletos de easter eggs del universo de Nintendo. Y aunque todo sucede tan rápido que resulta difícil captar cada referencia, su ritmo es suficientemente bueno para entretener. Eso sí, los espectadores más exigentes encontrarán varios agujeros en un guion claramente más enfocado en divertir que en construir una buena historia .
Sin duda, la nostalgia, el color y la acción son los puntos fuertes de “The Super Mario Galaxy Movie”. Si bien la primera entrega es superior, esta secuela no palidece ni merece comentarios tan negativos por parte de la crítica especializada como para ostentar apenas un 42% de aprobación.
Una montaña rusa de emociones que vale la pena para los fans de Nintendo y para el público infantil en estas vacaciones. No revolucionará el cine animado ni será candidata al Oscar, pero probablemente sí superará los mil millones de dólares y abrirá la puerta a una tercera entrega que, con suerte, será mejor.
Calificación: Tres y media de cinco estrellas.





