
El Real Madrid sufrió un nuevo tropiezo en LaLiga tras caer 2-1 ante el Mallorca en Son Moix, un resultado que supone un duro golpe en su pelea por el título. En un final de máxima tensión, Vedat Muriqi firmó el tanto de la victoria en el minuto 91, dejando sin premio la reacción tardía del conjunto dirigido por Arbeloa.
El conjunto blanco queda ahora en una situación comprometida en la lucha por el campeonato, después de que el FC Barcelona se impusiera al Atlético de Madrid y ampliara la distancia hasta los siete puntos, a falta de ocho jornadas para el final del campeonato. Un escenario que obliga al Madrid a no fallar en lo que resta de temporada si quiere mantener vivas sus aspiraciones.
El cuadro bermellón, impulsado por una destacada actuación de su guardameta Leo Román, logró tres puntos de oro en su lucha por la permanencia, alejándose de los puestos de descenso. El equipo balear volvió a demostrar carácter competitivo y supo resistir en los momentos de mayor exigencia.
La primera gran ocasión llegó en el minuto 22, cuando Arda Güler filtró un preciso pase hacia Kylian Mbappé, cuyo remate obligó a Leo Román a lucirse con una intervención de mérito. Cuando el primer tiempo se acercaba a su final, el Mallorca golpeó primero. Manu Morlanes adelantó a los locales en el minuto 42, desatando la euforia en un Son Moix con 23,015 espectadores y obligando al Madrid a remar contracorriente.
Un empate que duró poco
Tras el descanso, el dominio del Real Madrid fue evidente, aunque carente de claridad en los últimos metros. Los blancos insistieron sin acierto hasta que encontraron el empate en el minuto 88: Éder Militão se elevó en un saque de esquina servido por Alexander-Arnold y conectó un certero cabezazo para igualar el marcador y reavivar las esperanzas visitantes.
Sin embargo, cuando parecía que el empate sería definitivo, llegó el golpe final. En el tiempo añadido, Muriqi aprovechó un balón en el área para sacar un disparo imparable para Lunin, sellando el 2-1 definitivo y desatando la locura en Palma.
El Real Madrid deberá cambiar el chip de inmediato, ya que afronta una cita crucial el próximo martes 7 de abril, cuando recibirá al Bayern de Múnich en el Santiago Bernabéu en los cuartos de final de la UEFA Champions League, un duelo en el que no habrá margen de error






