Ernesto Sarabia
Tras una docena de incrementos, en los primeros dos meses de 2026 los flujos de remesas familiares descendieron 0.5 por ciento a tasa anual, luego de un aumento de la misma magnitud en el año anterior.
De enero a febrero pasado, los ingresos por remesas familiares se ubicaron en 9 mil 62 millones de dólares, 50 millones menos que lo contabilizado en el mismo periodo de 2025, según información del Banco de México (Banxico).
El revés en la captación de recursos tiene que ver con la fuerte caída en el número de operaciones con remesas, de 4.2 por ciento anual en enero-febrero del año en curso, siendo su peor comportamiento relativo desde 2010, cuando la variación fue de -6.8 por ciento. Esto no pudo ser compensado por el incremento en el monto promedio de la remesa.
En enero-febrero, el promedio de los envíos de dinero fue de 398 dólares, un 3.8 por ciento superior a lo reportado en el mismo lapso de 2025, ocasión en que disminuyeron 0.6 por ciento.
De acuerdo con un análisis de Banco Base, este retroceso en las remesas al comienzo de 2026 se debe a la persistencia de la debilidad del mercado laboral de Estados Unidos, luego de que en ese país, solo en febrero, el número de empleados mexicanos cayó en 280 mil.
Otro factor que incidió es el temor persistente de la población indocumentada a ser deportada de Estados Unidos, lo que les impide salir a trabajar.
Exclusivamente en febrero, el País captó remesas por 4 mil 468 millones de dólares, 0.4 por ciento más que lo observado en el mismo mes de 2025.
Las operaciones con remesas bajaron ese mes 3.2 por ciento anual.
Los datos de Banxico indican que la remesa promedio aumentó 3.7 por ciento anual, a 395 dólares.






