El presidente de la Unión Ganadera Regional de Querétaro (UGRQ), Romualdo Moreno Gutiérrez, informó que la principal estrategia para combatir la propagación del gusano barrenador en el estado es la liberación de moscas estériles, un método utilizado para reducir la reproducción del insecto que provoca esta infestación.
El dirigente ganadero explicó que esta técnica busca interrumpir el ciclo reproductivo de la mosca responsable de la plaga del gusano barrenador, lo que permitiría disminuir gradualmente su presencia en las zonas afectadas.
“La única forma que vamos a poder controlar la mosca va a ser con el tema de la mosca estéril, donde ya no se puedan seguir reproduciendo”, señaló.
Moreno Gutiérrez detalló que actualmente se producen alrededor de 100 millones de moscas estériles a la semana como parte de este programa, el cual se implementa en distintos puntos del país.
“Se están produciendo 100 millones de moscas a la semana y se espera que la planta de Chiapas comience operaciones en junio; empezará con 30 millones hasta llegar a los 100 millones”, explicó.
Añadió que también existen instalaciones en otros países y regiones que participan en la producción de este tipo de moscas para fortalecer la estrategia sanitaria.
“La planta de Panamá es americana y también Estados Unidos va a tener otra planta en Texas, con alrededor de 300 millones”, comentó.
El presidente de la UGRQ indicó que, mientras se avanza en este método de control, autoridades y productores continúan trabajando de manera coordinada para contener los casos detectados en la entidad.
“Vamos a seguir muy alertas y trabajando para tratar de contener el gusano barrenador”, afirmó.
Por otra parte, Moreno Gutiérrez señaló que los cambios recientes en el clima también han comenzado a generar inquietud entre productores del sector ganadero, particularmente en algunas regiones del estado.
“Estuvimos en Aguazarca y ya están hablando de sequía; a mí me sorprendió porque todo está verde, pero dicen que ya no están llegando lluvias”, comentó.
Finalmente, advirtió que otro de los riesgos asociados a las altas temperaturas es el incremento de incendios en zonas de pastizales, lo que podría afectar el forraje disponible para el ganado.
“Cuando empiece el calor fuerte, el tema de los incendios va a ser un problema, porque ya comenzaron y eso puede quemar el pasto que hay en el campo”, concluyó.





