Del 25 al 31 de enero participé en el Circular Water Economy Tour en Costa Rica, organizado por la Water Environment Federation (WEF) y Global Water Stewardship. La convocatoria estuvo dirigida a estudiantes y jóvenes profesionales interesados en economía circular del agua. El proceso de selección consideró el involucramiento en temas ambientales, la participación en WEF y la motivación personal para impulsar soluciones sostenibles.
Decidí aplicar porque los retos hídricos requieren profesionales con visión global y capacidad de adaptar soluciones a sus contextos. Fui seleccionado entre diez participantes de comité de estudiantes y jóvenes profesionales (SYPC) de WEF en donde tuve el honor de ser el único mexicano. Las actividades iniciaron el lunes 26 de enero, con presentaciones técnicas sobre estrategias de economía circular, gestión del agua y materiales urbanos permeables. Visitamos un ecoparque con infraestructura sustentable y la ASADA de Belén, donde conocimos la gestión comunitaria del agua y un biojardín para tratar aguas residuales. Este sistema demuestra que en espacios pequeños pueden implementarse soluciones de gran impacto ambiental. Posteriormente viajamos a Monteverde, en la región de bosque nuboso. Recorrimos la reserva, observamos fauna en libertad y asistimos al Instituto Monteverde, donde se habló de economía circular y adaptación al cambio climático.
También conocimos la ASADA local y los manantiales que abastecen a la comunidad, los cuales se estudian y protegen durante años para evitar su contaminación. Luego nos trasladamos a Playa Flamingo. Durante el trayecto intercambiamos experiencias sobre problemáticas ambientales en nuestros países, lo que enriqueció mucho la perspectiva del grupo. También conocí aspectos culturales de Costa Rica, como su gastronomía y frutas locales como el Gallo pinto y el Cas. En Santa Cruz visitamos un relleno sanitario con separación de residuos valorizables y tratamiento de lixiviados mediante coagulación, floculación y aeración.
Después, visitamos una procesadora de café donde el mucílago se aprovecha incluso como combustible, mostrando un claro ejemplo de economía circular. El viernes conocimos la PTAR “Los Tajos”, con capacidad de 3.8 m³/s, que cuenta con pretratamiento, primario y un avanzado sistema de control de olores, además de planes de tratamiento secundario.
Esta oportunidad que viví, me permitió comparar realidades, aprender de modelos comunitarios exitosos y fortalecer habilidades de comunicación intercultural. Regreso con herramientas técnicas, contactos profesionales y mayor motivación para impulsar soluciones sostenibles en mi comunidad. Regreso muy entusiasmado para contagiar a los demás jóvenes queretanos para involucrarse en hacer una ciudad más sostenible.
Agradezco a los organizadores de la WEF y GWS, a la UAQ, a la Facultad de Química y a mis padres por el apoyo que hacen posibles estas experiencias.
Arturo Emanuel Ayala Cacho, Estudiante 10mo semestre de Ingeniería Química ambiental, Facultad de Química de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ)





