Con la intención de darle oportunidad a los distintos exponentes del arte visual mexicano, Miguel Loyola decidió abandonar su vida campirana para abrir las oportunidades artísticas a través de distintos proyectos con los que ha tenido repercusión internacional.
Miguel Loyola es un artista visual nacido en Querétaro, quien se ha desarrollado mediante la escultura e instalación. Le ha puesto un interés especial al trabajo colectivo.
Ahora es el líder del proyecto “Trámite” que es una plataforma con la cual ha impulsado el arte contemporáneo, el cual tiene sede en Querétaro.
“Somos un puente entre las expresiones artísticas del bajío para poder demostrar lo que sucede en otros lugares.
“Buscamos vincular a los artistas locales, de Querétaro y de las localidades de la zona, con la escena artística nacional e internacional”, comenta Miguel en charla con “Plaza de Armas”.
“A través de “Trámite” hemos logrado aliados como curadores o reconocidos expositores con los cuales hemos ido trabajando.
“Recién participamos en la Semana del Arte en la Ciudad de México, para lo cual trabajamos en armar un programa especial para darle difusión a los artistas de Querétaro.
“En ‘Trámite’ busco ir creando alianzas con los distintos personajes de la escena artística. La intención es crear las mejores condiciones para que los artistas locales puedan crecer y lograr la profesionalización, es decir que cada día sean mejores”, comenta Loyola.
“Para esto se contacta con los curadores o expositores reconocidos para que ellos mismos nos puedan ir abriendo puertas y que las oportunidades sean mejores para todos.
“Tenemos que juntarnos los pocos artistas de Querétaro, con los poco que haya en León, con los otros pocos de Morelia, y así sucesivamente en todas las zonas para crear un grupo cada día más sólido”, enfatiza.
Miguel Loyola se ha dedicado a trabajar con “Trámite”, desde hace diez años, tiempo en el que además de buscar las oportunidades para los artistas locales también se esfuerza por ofrecer capacitación para beneficio de todos.
El queretano platica su experiencia en la pasada Semana del Arte de la Ciudad de México. “Participaron coleccionistas de Querétaro. Trabajaron más de 120 personas”, comenta.
“Además de darle oportunidad a artistas visuales locales, también invitamos a artistas de otras entidades a que vengan a vivir a Querétaro, por uno mes o dos meses, para que conozcan nuestra cultura y luego la puedan plasmar en una exposición”, afirma.
“En todo momento, a través de “Trámite”, hacemos convocatorias abiertas para todos los artistas locales, pero siempre priorizando la calidad. Resaltamos la obra misma y la capacidad creativa.
“Invitamos a todos a que salgan de su zona de confort y que de esta forma puedan crecer. Ese es el reto para todos los artistas queretanos”, comenta.
La celebración de los diez años de “Trámite” será con distintas muestras y exposiciones a partir del 8 de octubre.
Nacido en Querétaro, Miguel Loyola se crío en un rancho ganadero que lo forjó desde muy pequeño. Sin embargo la inclinación artística fue encaminando sus pasos.
“Estudié diseño industrial, pero mi inquietud me llevó a desarrollarme a la Ciudad de México, luego a vivir a San Francisco, donde tuve mi primera incursión directa con el arte”, recuerda.
“Sin embargo el rancho y mis raíces le llamaron y sentí la necesidad de regresar aquí a Querétaro al rancho.
“Con la inquietud del arte presente, monté una exposición en San Miguel de Allende y así me seguí desarrollando.
“Mi inquietud me llevó a ir creciendo en donde sentía que había la posibilidad y así comencé a buscar a otras personas con mis mismas inquietudes, para lograr esas alianzas con las que he podido ir desarrollando proyectos”.
Con su obra se ha presentado en distintas ciudades de Suiza, España, China, Francia, Argentina, Estados Unidos y México. Ha sido reconocido por el FONCA (Fondo Nacional para la Cultura y las Artes) por su destacada labor artística en la escultura.
A la par de su trabajo en “Trámite”, Miguel Loyola actualmente está desarrollando un proyecto individual sobre la “Crisis de desaparecidos”.
“Son obras hechas de tierra, con figura de personas, un poco más grandes del tamaño real, que están justo en los lugares en donde han sucedido las desapariciones.
“Las esculturas se van desbaratando hasta volver a ser parte de la tierra, en una especie de simbolismo.
“Imagínate el impacto que tiene ir en tu vehículo en la carretera y encontrarse con estás obras que representan las representaciones justo en el lugar de los hechos.
“Me interesa que mi obra artística también tenga un enfoque social”, concluye entusiasmado.





