Antes del análisis, un homenaje.
Fuentes al interior de la Sedena reportaron 108 elementos de la Guardia Nacional muertos —entre ellos un mayor y ocho oficiales—, además de un teniente coronel, su pareja y una sargento que lo acompañaba siempre. También seis marinos caídos y alrededor de 150 policías heridos o dispersos, varios de gravedad.
No son cifras.
Son nombres.
Son familias.
Es luto.
Gratias pro vita data.
Requiescant in pace.
México amaneció el domingo 22 con olor a pólvora.
Tapalpa fue el epicentro. Después el fuego saltó: Tamaulipas, Michoacán, Colima, Aguascalientes, Quintana Roo. Carreteras bloqueadas. Vehículos incendiados. Ponchallantas. Aeropuertos en alerta.
El Ejército ejecutó una operación quirúrgica contra Rubén “N”, Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”. Pero el punto no es la caída del jefe. Es la reacción.
La respuesta fue simultánea en varios estados. Eso no es improvisación: es estructura con mando alterno.
No vimos un cártel descabezado. Vimos un cártel activando su protocolo.
Los bloqueos no son derrota. Son señalización.
Mensaje interno de cohesión. Advertencia externa al Estado.
Ahora viene la sucesión: fragmentación, guerra interna o consolidación rápida. En cualquiera de los escenarios, el denominador común es violencia. La disputa no es ideológica: es logística. Rutas. Dinero. Territorio.
A más de 100 días del Mundial 2026, con Guadalajara como sede, el reloj estratégico corre. Si la transición escala, el cinturón de seguridad será operativo… o militarizado. Y la percepción internacional no la controla ningún discurso.
Lo que dijo Presidencia. Y lo que dijo el país.
En Palacio soltaron la frase: “hay gobierno y Fuerzas Armadas”.
Omar García Harfuch se fue a lo medible: FGR confirmó la identidad del cuerpo, y habló de un corte preliminar de 62 fallecidos y 70 detenidos.
Y luego vino el dato que retrata el fondo: el general Ricardo Trevilla admitió que la ubicación precisa salió con información “adicional” de Estados Unidos.
Traducción: el golpe fue binacional.
Y cuando el operativo depende de inteligencia externa, la narrativa también.
Por eso la mañanera no alcanzó para ordenar el país: alcanzó para administrar el silencio y cerrar filas con una frase. La calle, en cambio, midió “normalidad” con lo que siempre mide: carreteras libres, comercios abiertos y gente sin miedo.
¿Y Querétaro?
Alerta máxima. Trece eventos reportados. Incidentes en la 57. Suspensión de clases. Coordinación entre Fiscalía, POES, Ejército, Guardia Nacional y FGR.
Hay que decirlo: Mauricio Kuri dio la cara. FeliFer Macías también. Liderazgo visible, sin dramatizar y sin esconderse. Tranquilos, pero en alerta.
Mientras tanto, los de siempre intentaron contaminar: balaceras inventadas, quemas inexistentes, rumores contra espacios históricos queretanos. No era información. Era intención.
Querétaro es nodo logístico del Bajío. La 57 es arteria nacional. En los reacomodos criminales, el movimiento no siempre es frontal; suele ser silencioso: presión sobre rutas, infiltración financiera, desplazamiento de células.
Y aunque suene incómodo, Querétaro es ciudad refugio: aquí hasta familias de criminales descansan porque es seguro.
El blindaje no es muro. Es vigilancia permanente.
Y cuando el occidente arde, el Bajío entra al tablero.
Lo que viene…
Los próximos 30 a 60 días son decisivos: o el Estado mexicano corta finanzas, desarma mandos regionales y blinda puertos y rutas, o veremos violencia intermitente, focalizada y constante.
También se pelea la narrativa.
Estados Unidos emitió alertas, marcó el impacto y fijó el ritmo.
México reaccionó.
El domingo no fue el final de un cártel.
Fue el inicio de una transición.
México no está sin cabeza.
Está en disputa.
Y cuando el poder criminal entra en disputa, lo que sigue no es calma.
Es reacomodo.
Colofón
Cuando un político empieza a hablar de “persecución”, es porque ya vio la carpeta.
El abogado de Gilberto Herrera Ruiz promovió amparo contra orden de aprehensión: obtuvo suspensión provisional con garantía de 10 mil pesos… pero el 17 de febrero le negaron la definitiva.
Traducción: no hay blindaje para José María Manríquez Huerta.
Era utilería.
Hoy martes se define cuántos quedan vinculados a proceso.
Ahí no mandan hashtags ni porros de cajita de galletas.
Manda el expediente.
El amparo no absuelve.
Solo compra tiempo.
Y el fuero también caduca.
Tic, tac.
A chambear.
@GildoGarzaMx





