La ola de bloqueos carreteros, ataques armados e incendios de unidades de carga registrados en distintos puntos del país ha generado una parálisis parcial del sector transportista, con afectaciones que alcanzan hasta el 80 por ciento de las operaciones a nivel nacional, de acuerdo con la Alianza Mexicana de Organizaciones de Transportistas A.C. (AMOTAC).
Francisco Leyva, representante de AMOTAC en San Juan del Río, informó que, si bien hasta el momento no se tiene registro de transportistas afiliados lesionados o con pérdidas por ataques directos en la región, el temor entre el gremio ha obligado a suspender viajes programados, principalmente hacia entidades como Michoacán, Guanajuato y Jalisco, donde se han reportado los principales focos de violencia reciente.
“De la agrupación no tenemos ningún registro de afectados hasta ahora, pero muchos compañeros decidieron no salir. Los que iban a trabajar el domingo ya no salieron por miedo a que les vandalizaran las unidades”, señaló el dirigente transportista.
El representante de AMOTAC explicó que la afectación es generalizada, ya que la mayoría de las empresas de carga han optado por detener envíos ante el riesgo de transitar por carreteras federales, particularmente en los corredores que conectan el Bajío con el centro y occidente del país. Detalló que incluso clientes habituales han solicitado posponer cargas, a la espera de que se estabilice la situación.
“Prácticamente todo tipo de mercancía se dejó de mover: insumos industriales, productos comerciales y carga en general. Hay días en que ni el teléfono suena, porque los clientes prefieren no correr riesgos”, indicó.
Francisco Leyva relató que durante recorridos realizados por tramos carreteros de la región se ha observado una notable disminución en el flujo de transporte pesado, con predominio de vehículos particulares y pocas unidades de carga en circulación, lo que confirma el impacto de la situación de inseguridad en la movilidad logística del país.
En el plano nacional, los recientes hechos de violencia, que incluyen incendios de tráileres, bloqueos con vehículos pesados y presencia de grupos armados en autopistas estratégicas, han provocado no solo afectaciones a la cadena de suministro, sino también suspensiones temporales de corridas de transporte de pasajeros, retrasos en la distribución de mercancías y pérdidas económicas para el sector transportista y comercial.
Respecto al tema de seguros, el representante de AMOTAC advirtió que existe incertidumbre entre los transportistas, ya que no todas las pólizas cubren actos de vandalismo, aunque en eventos relacionados con hechos delictivos de alto impacto, como los ocurridos recientemente, algunas aseguradoras sí podrían responder, dependiendo de las condiciones contractuales de cada póliza.
“Cuando se trata de vandalismo, muchas aseguradoras buscan deslindarse, pero en este tipo de hechos sí hay coberturas en algunos casos. Eso también genera preocupación entre los operadores, porque quedarse sin unidad es perder el patrimonio de toda una familia”, expresó.
AMOTAC estimó que al menos ocho de cada diez transportistas suspendieron operaciones durante las horas más críticas de los bloqueos, lo que ha afectado directamente a miles de familias que dependen del transporte de carga como principal fuente de ingresos. No obstante, el dirigente no descartó que, de mantenerse condiciones de relativa calma, algunas operaciones puedan reanudarse de manera gradual en las próximas horas, siempre que existan garantías mínimas de seguridad en los tramos carreteros.
Finalmente, el transportista hizo un llamado a las autoridades federales y estatales para reforzar la presencia de corporaciones de seguridad en carreteras, establecer corredores seguros y brindar certidumbre al sector logístico, considerado un eslabón estratégico para la economía nacional.





