Colectivos ciclistas y de movilidad activa realizaron una manifestación en Querétaro para exigir que las obras del Tren México–Querétaro se ejecuten con criterios de seguridad vial y respeto a la infraestructura destinada a peatones y ciclistas.
Durante la protesta, los participantes señalaron que en proyectos de infraestructura anteriores se ha repetido la práctica de reducir o eliminar ciclovías y banquetas, lo que, afirmaron, incrementa los riesgos para quienes se trasladan en modos no motorizados.
Mar Covarrubias, activista e integrante de la Colectiva Pedaleanda, advirtió que estas decisiones priorizan al automóvil particular sobre la movilidad activa, incluso cuando se trata de obras temporales.
“Hemos visto que se han eliminado ciclovías o espacios peatonales para ganar espacio a los autos; se está sacrificando la seguridad vial”, expresó la activista durante el pronunciamiento público.
Covarrubias sostuvo que la eliminación de infraestructura segura genera efectos negativos en la movilidad urbana, ya que obliga a más personas a utilizar el automóvil como medio de transporte cotidiano.
“Eliminar infraestructura segura para estos modos obliga a las personas a usar el automóvil y empeora la congestión que se pretende resolver”, afirmó.
En su posicionamiento, los colectivos ciclistas exigieron que no se eliminen ciclovías ni banquetas, ni siquiera de manera provisional, y que se habilite infraestructura temporal para peatones y ciclistas con criterios de accesibilidad universal.
Asimismo, solicitaron que se prioricen rutas alternas para la movilidad activa y el transporte público, además de la apertura de mesas de trabajo para revisar los diseños de las obras desde un enfoque de seguridad vial.
Finalmente, los colectivos reiteraron que las obras del Tren México–Querétaro representan una oportunidad para fortalecer un modelo de movilidad que garantice traslados seguros y accesibles para todas las personas, independientemente del medio de transporte que utilicen.






