En el marco de la presentación oficial de la inteligencia artificial “Sonia”, desarrollada por el Poder Judicial del Estado de Querétaro, el magistrado presidente Braulio Guerra Urbiola subrayó que esta herramienta tecnológica no sustituirá la función jurisdiccional, sino que operará como un apoyo técnico y administrativo para agilizar trámites, reducir cargas laborales y garantizar una justicia más pronta, expedita y ética.
Durante una entrevista, Guerra Urbiola explicó que la implementación de la inteligencia artificial en los tribunales inició a nivel global de forma “precaria y sin regulaciones”, lo que llevó a la Suprema Corte de Justicia de la Nación a emitir criterios y precedentes que establecen lineamientos éticos y humanos para evitar que la tecnología reemplace al juzgador. “La IA no decide, construye, ayuda”, puntualizó, al recalcar que la resolución de los asuntos seguirá siendo responsabilidad exclusiva de juezas y jueces.
Como ejemplo, detalló que actualmente la transcripción de una audiencia puede tomar varias horas de trabajo humano, mientras que con Sonia —mediante su lector de texto— se podrá generar una versión estenográfica exacta, con ortografía precisa y en menor tiempo, lo que permitirá liberar carga operativa en juzgados penales, civiles y familiares. “No decide, pero sí construye, proyecta y maquila”, insistió.
El magistrado presidente destacó que Querétaro se convierte en el primer tribunal del país y de Latinoamérica en emitir un acuerdo formal para el uso de inteligencia artificial con responsabilidad ética humana, tras realizar un estudio de derecho comparado con países como Brasil, Argentina y naciones europeas como España y Estonia, así como con los lineamientos de la Unión Europea. Este marco busca combatir sesgos algorítmicos, uno de los principales riesgos en la aplicación de estas tecnologías.
Guerra Urbiola dimensionó la carga operativa del Poder Judicial al señalar que tan solo en un año se reciben alrededor de 700 mil promociones, con un promedio de 70 mil demandas anuales distribuidas en 83 juzgados. Actualmente, un acordista puede elaborar cerca de 15 acuerdos diarios, mientras que con el uso de la IA muchos de estos trámites —que no son decisorios— podrán automatizarse, reduciendo significativamente los tiempos de respuesta.
Uno de los avances más relevantes es el piloto automatizado del juicio ejecutivo mercantil, particularmente en casos de pagarés, que representan una alta carga procesal. En el juzgado noveno ya se prueba un esquema en el que los abogados podrán presentar demandas de manera digital desde sus despachos, escaneando documentos y cargando datos directamente al sistema, sin pasar por oficialía de partes. Este modelo permitiría acortar hasta en un 60 por ciento los tiempos del proceso inicial.
El magistrado explicó que Sonia también tendrá aplicaciones en materia administrativa, como contratos, proveedores, transparencia y auditoría judicial. Incluso, señaló que la IA permitirá detectar posibles inconsistencias o actos de corrupción, al identificar criterios judiciales contradictorios en casos con hechos idénticos, una práctica ya implementada en países como Brasil.
Otro elemento clave del proyecto es la protección de datos personales, ya que Sonia opera en un servidor propio del Poder Judicial, sin depender de plataformas comerciales o servicios en la nube de empresas como OpenAI o Google Gemini. “Los datos de los justiciables están protegidos porque el sistema es interno”, afirmó Guerra Urbiola, al subrayar que este es uno de los criterios internacionales más relevantes en justicia algorítmica.
Actualmente, la IA inicia su fase de aprendizaje con la información institucional del Poder Judicial, enfocándose primero en tareas operativas, administrativas y técnicas. El magistrado adelantó que, conforme avance el proceso, Sonia podrá apoyar en la elaboración de acuerdos y proyectos de sentencia, siempre bajo revisión humana, y que para el próximo año se espera comenzar con este nivel de apoyo jurisdiccional.
Finalmente, Guerra Urbiola descartó que la implementación de la IA implique recortes de personal. Por el contrario, señaló que ayudará a optimizar el trabajo del personal existente, en un contexto donde el crecimiento de la plantilla ha sido de apenas 2.8 por ciento en una década, frente a un incremento del 12 por ciento en la carga litigiosa. “Si no implementamos tecnología, en cinco años el sistema de impartición de justicia estará totalmente desbordado”, advirtió, al afirmar que Querétaro inaugura una nueva etapa de justicia algorítmica generativa, con Sonia como eje central de esta transformación.






