El Poder Judicial presentó oficialmente la inteligencia artificial “Sonia”, una herramienta tecnológica diseñada para apoyar los procesos judiciales, agilizar la elaboración de acuerdos y sentencias, y fortalecer la eficiencia institucional, sin sustituir la responsabilidad humana en la toma de decisiones jurisdiccionales.
Durante el acto, la magistrada en retiro, Sonia Alcántara Magos, activó de manera simbólica la herramienta que lleva su nombre, acompañada del magistrado presidente del Poder Judicial del Estado, Braulio Guerra Urbiola, quien subrayó que la incorporación de esta tecnología no implica una deshumanización de la justicia. “Poder usar como herramienta la inteligencia artificial no para deshumanizar los procesos de justicia, sino para lograr que sea pronta, expedita y eficaz”, afirmó.
Guerra Urbiola explicó que el crecimiento sostenido de la carga judicial obliga a adoptar nuevas herramientas tecnológicas. Detalló que, en la última década, la nómina del Poder Judicial creció en promedio 2.8 por ciento, mientras que el litigio aumentó 12 por ciento, lo que hace inviable responder a la demanda únicamente mediante la creación de más juzgados. “Tenemos que apostarle a estas herramientas que nos ayuden; la inteligencia artificial ayuda, la judicatura decide”, enfatizó. Desde el ámbito tecnológico, el director de Tecnologías de la Información del Poder Judicial, Gustavo García Ramírez, explicó que Sonia opera a partir de un modelo de lenguaje de gran escala, alojado en un servidor especializado adquirido como parte de una solución integral. Esta infraestructura permitirá analizar grandes volúmenes de información judicial y generar respuestas asistidas adaptadas al contexto legal. Detalló que la herramienta permitirá elaborar acuerdos y proyectos de sentencia con base en promociones y resoluciones previamente publicadas, siempre vinculadas al expediente correspondiente. De manera práctica, Sonia podrá identificar hechos del caso, reconocer a las partes involucradas, sus pretensiones y otros elementos relevantes, considerando los códigos y leyes aplicables a cada materia.
El proyecto incluye además tecnologías complementarias como reconocimiento óptico de caracteres (OCR) para convertir documentos escaneados en texto editable; un editor especializado para identificar nombres, instituciones y datos sensibles en versiones públicas de sentencias; un motor de búsqueda judicial para consultar grandes volúmenes de información; y una herramienta de videotexto, que transforma audiencias grabadas en texto digital. García Ramírez reiteró que “la decisión judicial seguirá siendo responsabilidad exclusiva de quienes imparten justicia”.
En el plano ético y jurídico, el magistrado Sergio Arturo Guerrero Olvera destacó que la inteligencia artificial debe diseñarse para ampliar las capacidades humanas, no para sustituirlas. “La inteligencia artificial debe diseñarse para hacernos más humanos, más humanas; pero no para reemplazar nuestra responsabilidad humana”, sostuvo. Añadió que Sonia será alimentada exclusivamente con criterios judiciales, evitando la reproducción de sesgos ideológicos. “Los algoritmos son ideologías incrustadas en códigos; por eso debemos cuidar que no extraigan nuestros prejuicios”, advirtió.
Olvera señaló que el uso institucional de esta herramienta permitirá construir un patrimonio común de criterios judiciales, con una base de datos coherente y sistematizada, que fortalezca la defensa de los derechos fundamentales, incluidos los derechos de las mujeres. Advirtió además que la transformación digital es clave para la supervivencia de los servicios judiciales, ante una realidad en la que millones de conflictos se resuelven fuera de los tribunales tradicionales.






