En México, viajar se volvió sospechoso.
No importa si el motivo es atraer inversión, abrir rutas comerciales o vender al estado como un destino confiable: basta con subir a un avión para que los mismos de siempre activen el libreto del escándalo. “Turismo político”, “paseo”, “derroche”.
Palabras recicladas por quienes jamás han gestionado nada fuera del micrófono o la consigna. Ahí están el regidor porro AVSE y el diputado basura de Morena, Gilberto, convertidos en fiscales del aire cuando nunca han construido nada en tierra firme.
Mauricio Kuri, Gobernador de Querétaro, fue a Madrid en misión institucional, donde se juega algo más serio que una foto: la permanencia de Querétaro en la conversación global.
También van otros 17 gobernadores, incluyendo a los de MORENA.
Porque los estados no se promueven solos; se posicionan, se defienden y se colocan en la mesa donde se decide quién confía y quién invierte.
Y eso incomoda a quienes solo saben vivir del ruido.
La doble moral es grotesca: Los morenistas de Querétaro, guardan silencio cuando Noroña viaja en primera clase con dinero público, pero montan rabietas cuando un gobernador sale a gestionar desarrollo.
Ahí se les cae la máscara: no critican el gasto, critican el éxito ajeno. No les molesta el avión; les molesta Querétaro. Y mientras ladran desde la trinchera ideológica, olvidan algo elemental: cada inversión que se ahuyenta con el desprestigio político se traduce en empleos que no nacen, oportunidades que se van y familias que pagan el costo de su mezquindad.
Pero el fondo ya asoma. No es casual el ataque ni el nerviosismo sincronizado: vienen elecciones, viene la disputa por el poder, y desde ahora intentan erosionar la narrativa de estabilidad que sostiene al estado.
Morena sabe que no puede vender resultados en Querétaro, así que apuesta por dinamitar la confianza.
Primero desacreditan los viajes, luego la inversión, después la seguridad… y finalmente el voto.
Ese será el guion rumbo al 2027: sembrar duda donde hay orden, fabricar escándalo donde hay gestión y convertir la grilla en estrategia electoral.
Querétaro no enfrenta una crítica: enfrenta una operación política anticipada.
El avión a Madrid no es el problema… es el pretexto.
Colofón | 2027: se les acaba la fiesta
Anótenlo desde hoy: rumbo al 2027 no vendrán a debatir ideas; vendrán a embarrar lodo.
Cuando no hay resultados, inventan sospechas.
Cuando no hay obra, fabrican escándalos.
Cuando no hay proyecto, muerden el prestigio ajeno.
Esa es la “estrategia” de quienes no saben construir: ensuciar para ver si algo pega.
Pero Querétaro no es tierra de carroña.
Aquí los buitres políticos de Morena —los mismos que lucran con cualquier tragedia en la capital pero callan ante la violencia diaria en Sinaloa o Guerrero— van a estrellarse contra la realidad: sin cabida, sin relato y sin futuro.
A Gilberto se le acorta la fiesta; el aire de campaña ya es cuenta regresiva, y en febrero le llega un obsequio federal, y no es la nominación.
¿Pal’ baile? Sí.
Pero sin él en la pista.
A chambear.
@GildoGarzaMx






