SE POSTRAN ANTE LA VIRGENCITA MORENA
Alrededor de las 8:30 horas de ayer, las 18 mil peregrinas de la Diócesis de Querétaro arribaron a la Basílica de Santa María de Guadalupe de la Ciudad de México después de hasta 15 días de viaje a pie desde la Sierra Gorda.
El Obispo queretano Faustino Armendáriz Jiménez y el Rector del Santuario y Vicario Espiscopal Monseñor Enrique Glennie Graue recibieron a las misioneras a la entrada de la Basílica de Guadalupe.
Después de la recepción, Armendáriz Jiménez ofreció la Santa Misa de Bienvenida concelebrada en la Explanada de la Basílica, desde donde hombres, mujeres y niños recibieron la bendición y las palabra de Dios dedicadas a su jornada.
“Expreso mi alegría de verles reunidas aquí en este hermoso lugar, donde la Madre del Amor ha querido ser portadora del mensaje de la salvación y predicación”, dijo el Obispo a las miles de peregrinas.
Asimismo inició felicitándolas y reconociendo también el esfuerzo de los organizadores “Saludo con especial afecto al Padre Bernardo Reséndiz Vizcaya director espiritual de esta peregrinación: mi gratitud por sus esfuerzos y comunicación al Equipo Directivo, que Dios les bendiga”, pronunció el Obispo visiblemente emotivo.
El Obispo recordó los motivos del esfuerzo espiritual que fortalece la fe y el objetivo: caminar en espíritu fraterno para crecer en conocimiento de Dios a ejemplo de María Santísima”.
También exhortó a no ver esta Peregrinación como un hecho aislado en su vida, sino como “un momento para robustecer la fe y continuar en la Peregrinación de la vida cristiana en su vida ordinaria”.
Pidió de igual manera, dar un paso adelante en la misión evangelizadora, en la que los misioneros discípulos posean tres cosas indispensables: consciencia de ser enviado, ser intermediario entre Dios y su pueblo; consciencia de salir de sí mismo y de ir a otro sitio, a lugares nuevos; consciencia de poseer un mensaje nuevo y alegre que comunicar a los demás.
Agregó que es necesario renovar el entusiasmo de comunicar la fe para promover una nueva evangelización en las comunidades que están perdiendo la referencia de Dios.
“La preocupación de Evangelizar nunca debe quedar al margen de la actividad eclesial y de la vida personal del cristiano, sino que ha de caracterizarla de manera destacada, consciente de ser destinatario y, al mismo tiempo, misionero del Evangelio”.
Para finalizar, el Obispo invitó a las mujeres tomar como modelo de mujer humilde y sencilla a María de Guadalupe les dijo que ella es el ícono de la Nueva Evangelización pues “supo adentrarse a la cultura de la realidad mestiza y original que vivían nuestros antepasados”.
Con un ¡Viva Querétaro y Viva la Diócesis de Querétaro! el Obispo Faustino Armendáriz, despidió a las miles de mujeres peregrinas.



