LA APUESTA DE ECALA

25 mayo, 2012 Publicado a las 8:03 horas Columnas, Última Hora

Hoy día amigo lector que se dan una chamuscada, de esas pero buenas, mis amigos “popis” de Tejeda al descubrirse un círculo de los llamados SWINGERS. Y aunque salió a la luz pública, hubo manifestaciones de todo tipo, aunque la que verdaderamente nos PREOCUPA (y nos ocupa) es aquella de la pérdida de los VALORES en la PAREJA.

Y es que amigo lector, los SWINGERS son una práctica de sociedades en DECADENCIA, como nuestros vecinos los “gringos”. En donde se trata de que Usted “preste” a su esposa en la misma fiesta a otro, y Usted con otra. ¿Para hacer qué?, pues imagíneselo.
Perdiendo por COMPLETO la dignidad de la FIDELIDAD, del respeto hacia la UNIÓN. ¿Que acaso no lo más hermoso de esta vida es mantener nuestra intimidad de pareja a las manos del AMOR y el RESPETO?, ¿Qué acaso no nos matrimoniamos con el firme propósito de convertirnos en UNO solo para así procrear la célula de la sociedad que es la FAMILIA?.
Imagine a los hijos de estos swingers: ¿A dónde vas Papá? – A una fiesta prestarle a tu Mamá a mi vecino. -¿en serio Papá?.- Sí hijo. No problem, somos MODERNOUS y bien OPEN MIND. La depresión que vivirá este joven de ver que los VALORES familiares están por los SUELOS.
Vivimos en una sociedad en donde si te piden prestado mil pesos, inmediatamente dicen que NO, “¡por favor!, ¿Qué me viste cara de banco?, ¡que te mantenga el gobierno!… ¡flojo!. “. Ah pero a estos swingers si les pides la esposa te dicen que SI, (o al esposo, total en ese lodazal, ya manchados, pos ni se nota, han de pensar). Entonces estamos ante la presencia, además de inmoral, fuera de la VALORACIÓN total del SER humano. Porque entonces ya no son personas, sino OBJETOS.
La sociedad no está en estos momentos para adoptar EJEMPLOS de conductas de sociedades “avanzadas” y “abiertas”. No al menos culturalmente para México. Bendito Dios, ¡No somos esos países!, ni en lo antropológico, ni en lo social.
Es claro que el swinger no está definido en su preferencia sexual, esto se puede ver en el hecho de que se siente incompetente con su desempeño como amante, el hecho de sentirse incompetente va ligado con su rechazo hacia su aparente heterosexualidad, de tal forma que busca (inconscientemente) un amante para su pareja, y para el (ella) aunque puede tardar años o no atreverse nunca a desarrollar una homosexualidad abiertamente. Nos menciona el Dr. Víctor Díaz Ovalle, terapeuta familiar. En su estudio acerca de las consecuencias sociales y patologías de los grupos swingers.
Al sentir el deseo de compartir una y otra vez a su cónyuge (menciona Díaz Ovalle) , el swinger demuestra que su desarrollo sexual y su capacidad para AMAR ha quedado en un nivel puramente INFANTIL y deseo de gratificación inmediata, pues no ama realmente a su pareja sino que la convierte o se convierten en objetos de placer, aunque termine una relación y trate de empezar otra nueva invariablemente tendrá las mismas consecuencias si no es atendido psicológicamente.
La infidelidad de los grupos swingers, entrañan algunos riesgos que podríamos agrupar principalmente en dos grupos: los físicos y los psíquicos. Entre los primeros podemos incluir problemas de tipo cardíaco, manifestaciones somáticas propias del estrés y fundamentalmente los riesgos de las enfermedades de transmisión sexual y el SIDA. Menciona en otro estudio la Dra. Dora Fried Schnitman.

Por esta razón los swingers, suelen darse con más frecuencia en relaciones de homosexuales varones (aunque tengan esposa). La misma a veces suele ser una fase antes de la separación, muchas parejas que comenzaron siendo cerradas, luego de un tiempo comienzan a tener necesidades sexuales y al reconocerlas plantean la opción de la pareja abierta. Se toman ese tiempo como una especie de preparación para la separación. Podemos mencionar que los grupos swingers son la antesala de la homosexualidad en el hombre.

Debemos tomar en cuenta, que la práctica de estas personas, además de DAÑAR la capa social, es el resultado de la DESINFORMACIÓN de la conformación del vínculo MATRIMONIAL. Es decir no hay AMOR, ni RESPETO entre sí. Porque ven solamente su INSEGURIDAD resultado de su INDIVIDUALISMO como algo moralmente correcto.
En el artículo 6 del apartado I de nuestro CATECISMO de la Iglesia Católica, en su párrafo 2333 menciona: Corresponde a cada uno, hombre y mujer, reconocer y aceptar su identidad sexual. La diferencia y la complementariedad físicas, morales y espirituales, están orientadas a los bienes del matrimonio y al desarrollo de la vida familiar. La armonía de la pareja humana y de la sociedad depende en parte de la manera en que son vividas entre los sexos la complementariedad, la necesidad y el apoyo mutuos.
En el 2335 nos recuerda: Cada uno de los dos sexos es, con una dignidad igual, aunque de manera distinta, imagen del poder y de la ternura de Dios. La unión del hombre y de la mujer en el matrimonio es una manera de imitar en la carne la generosidad y la fecundidad del Creador: “El hombre deja a su padre y a su madre y se une a su mujer, y se hacen una sola carne” (Génesis 2, 24). De esta unión proceden todas las generaciones humanas (véase Génesis 4:1-2, 25-26; 5:1).
Luego entonces amigo lector, estamos ante una de las “modas” de mayor daño social que nos perjudica directamente, porque ROMPEN el tejido social de tajo, al destruir por completo el VÍNCULO MATRIMONIAL. Sin medir las consecuencias. Y dando pésimo ejemplo a nuestros Jóvenes de la MORAL SEXUAL que debe regir a nuestro entorno.
Luego, amigo lector, no nos quejemos del México que estamos viviendo, porque en ello nos quede claro: ¡Tenemos el País que queremos!.  Esa es mi apuesta, ¡y la de Usted?…