DESDE LOS BALCONES DE LA UAQ

10 junio, 2012 Publicado a las 12:10 horas Columnas, Última Hora

Un debate tras bambalinas del mundo

Se ha peguntado usted, ¿Por qué el segundo debate se lleva a cabo en Guadalajara y no en la capital de la República? ¿Quién y por qué se calculó este escenario? Nadie se ha formula tales cuestionamientos y las razones de esto subyacen en la orientación ocultamente sesgada que se le ha impreso a la sucesión presidencial
¿Qué asuntos se abordarán en este debate, con tiempo menores o que como si fueran rounds de una pelea de box?
El mundo, España, para nosotros sí que en verdad se juega su suerte económica y política, por muchos años de crisis, después de que la derecha derrotara a un socialismo inteligente y civilizado, democrático, como les gusta calificar cualquier guiso electoral al buen gusto de la ganancia mundial bancaria.
México hace tiempo, desde Zedillo, visiblemente, se empeñó en uncirse al destino político de los neo franquistas; México les ha dado contratos a manos llenas, se ha endeudado por ellos y, hasta tuvimos un secretario de gobernación y a toda su familia gozando de las mieles de los contratos subsidiados por Pemex que, en medio de los males que nos han sobrevenido después, de Camilo Mouriño, lo que ya hemos olvidado.
Pero, ¿qué perspectivas vemos en estas tres fracciones del debate que este domingo se va a llevar en Guadalajara? El PAN, le echa la culpa al PRI de todo lo que pasa; pero se mantuvo en el poder gracias a la alianza con este agrupamiento.
AMLO, suele repetir que el PRI y el PAN son lo mismo. No hay dos cosas iguales en la realidad, sino acaso contrarios y esa es la ley del desarrollo.
AMLO, insiste en que en 28 años no ha habido desarrollo. Claro que ha habido crecimiento económico y mucho; otra cosa habría que decir sobre quién y cómo se han apropiado en el exterior de nuestra riqueza producida por el trabajo de los mexicanos y por los recursos naturales malbaratados con las exportaciones del petróleo, el cobre, la plata y sobre todo, la venta del crédito público embargado con la apropiación de los bancos mexicanos, por la banca española que hoy busca desesperadamente un rescate de poco más de 100 mil millones de Euros.
El PRD, fue arrastrado por el oportunismo cupular y otro tanto aconteció con el PAN; el PRI ya estaba infestado de eso, desde el momento que arribaron los tecnócratas en masa, directamente a los ministerios del poder, con su ideología modernizante y reconvertidora de palabra, lo que les permitió disfrazar el profundo reaccionarismo social y político de unos cuantos juniors del mismo pasado que tanto dijeron combatir, para multiplicar los problemas frenados a medias con reformas mal hechas
¿De qué van a debatir en Guadalajara? ¿Van hablar del petróleo y de lo que ya firmaron los tres partidos en el caso de los yacimientos del fondo submarino del Golfo de México? ¿Quién se va endeudar para extraer esos fundos petroleros y qué mercado va a transformar y a convertir en valor, esa inmensa producción potencial petrolera?
Prohibido pensar en eso, por eso alguien le sopla al IFE sobre las materias de que se ha de hablar y cuáles de éstas han de omitirse para no levantar ámpula.
Pasado el debate, en donde una mujer se ofrece como tal para acceder al poder presidencial; pero extraída de los pasillos de la Coparmex de hace 30 años, cuando ya Vicente Fox y Felipe Calderón, echaron por tierra todas las utopías de la Revolución Mexicana y hoy se entretienen en perseguir a los gobernadores que se prestaron a los mismos mecanismo electorales, que acaso hubieran rectificado las ventas accionarias de los ferrocarriles, de los bancos, de los molinos de trigo y de aceite, entre todas las mil 200 empresas privatizadas que quedaron en nada y que costarán tanta inversión y esfuerzo organizativo, antes de ser saqueadas por dentro, por los mismos que las subastaron después. Pero el debate ahí está y hay que verlo con gran objetividad, porque ya es tiempo de abrir los ojos ante falsas expectativas electorales. Mientras tanto, Querétaro es algo más que una cadena restaurantera, según vemos las cosas.