AYUDA DE MEMORIA

21 abril, 2012 Publicado a las 7:32 AM horas Columnas, Última Hora

Raymundo Rivapalacio¡Tenemos campaña Presidencial!

PRIMER TIEMPO: Vaya, hasta que cambiaron el metabolismo. A ver señora. ¿Por qué sale en cada spot con peinado diferente? ¿Por qué insiste en vestirse con colores tan tristes? ¿Por qué tiene un tono que hasta cuando declara la guerra lo dice como si fuera una conciliadora matrimonial? Así no se puede. Por tanto, si quiere regresar a la carrera presidencial, tiene que hacerse servicio completo. Y a Josefina Vázquez Mota, su nuevo equipo la metió en el salón de belleza, con asesores de imagen mejor dirigidos y la empezaron a cuidar en escenarios más controlados, porque, caray, cada vez que salía al ruedo como bombera de ocasión, le iba fatal. Josefina, a lo suyo, que es ganar votos, porque hasta ahora va en sentido contrario: los está perdiendo. Que ella no se ponga los guantes, y que sea el PAN el que se empiece a fajar con Enrique Peña Nieto, para ver si a través de negativos frenan la velocidad que trae el priista por llegar a la Presidencia. La estrategia está desplegada: los compromisos incumplidos de cuando era gobernador del estado de México. Y los irán dosificando hasta el debate del 6 de mayo, junto con la lluvia de miles de spots que repetirán la palabra “mentiroso”, para tratar de que penetre el mensaje entre el electorado. Ahí no va a parar todo. De las obras incumplidas y firmadas como cumplidas, se revisarán qué notarios firmaron lo que no existía, a quiénes de ellos les dio la notaría todavía como gobernador y cuántos de estos buscan un puesto de elección popular hoy, por el PRI o el Partido Verde. Y también hurgarán cuáles fueron las empresas de las obras inconclusas, cuánto cobraron por ellas y cuántas de estas tienen dinero metido en la campaña presidencial de Peña Nieto. Es decir, el circo mediático con el que arrancó esta semana la campaña de confrontación, tiene alas para volar. Pero, el pero de siempre, no bastará. Si crean negativos a Peña Nieto, no le alcanzará a Vázquez Mota para empatarlo. Tiene que mostrar que es una candidata de verdad, y no como una política a la que se le fue el helio que la hacía volar y que su único final será estrellarse en la tierra.
SEGUNDO TIEMPO: Momentito, los señores del PAN no pueden ir solos. Vieja técnica de la política electoral es la que dicta que cuando se requieren de puntos para crecer en las preferencias del electorado, hay que pelearse sólo con el puntero. A Andrés Manuel López Obrador no le tienen que recordar la receta. Desde hace casi dos semanas el objetivo de sus críticas se llama Enrique Peña Nieto. Pero ahora, como Josefina Vázquez Mota, su equipo lo apoya. Contra sus deseos originales y sus objeciones al coordinador de su campaña, Ricardo Monreal, aceptó a regañadientes que con un equipo de seis personas y a través de las redes sociales, se iniciara una auditoría ciudadana sobre la propaganda exterior del candidato priista. Llegaron casi seis mil fotografías y videos de espectaculares, vallas y autobuses con la fotografía de Peña Nieto, que contabilizó Monreal en precios de mercado en casi 150 millones de pesos. Ahora está contabilizando el costo de los spots del priista, la renta de vehículos terrestres y aéreos para trasladarse junto con el combustible utilizado, para poder determinar si rebasó los topes de campaña, que es de 340 millones de pesos. Transcurrido apenas un tercio de la campaña, es probable que la de Peña Nieto se encuentre aún dentro de los límites legales, pero Monreal ya introdujo un elemento inhibidor al priismo, que comenzó a eliminar espectaculares, quitar imágenes de Peña Nieto en todo el país, y a meter control de daños en el IFE al anunciar que entregarán sus gastos en forma anticipada. ¿Con esto empatará López Obrador a Peña Nieto? Por supuesto que no. El objetivo no era solo abrirle un flanco de preocupación legal al candidato, sino sobre todo inhibir el gasto y obligarlos a actuar con extremo recato para tratar de equilibrar la iniquidad en la propaganda entre candidatos, que dicho sea de paso, no es culpa de Peña Nieto, sino de todos los partidos que aprobaron en 2007 una muy restrictiva ley electoral, impulsada, qué paradojas, por López Obrador y el PRD.
TERCER TIEMPO: A mí, ni el copete me despeinan. Tranquilo, muy tranquilo y concentrado en su trabajo. Así han visto al candidato priista Enrique Peña Nieto en los últimos días en sus oficinas de campaña. No le preocupan las imputaciones del PAN sobre las obras inconclusas. “Revisamos todas, y todas están bien”, dijo uno de sus más cercanos. El problema, dicen, es de los panistas. En camino viene la respuesta en los mismos términos de rendición de cuentas, pero principalmente sobre el empleo, que tiene una connotación sustantiva porque el Presidente Felipe Calderón dijo ser “el candidato del empleo” en 2006. El equipo de Peña Nieto ya piensa en la línea discursiva que se utilizó en Inglaterra durante una campaña, que dice: ¿Tiene trabajo su vecino? Si de revisar gestión se trata, Peña Nieto se lanzará contra el dueño del circo panista, el Presidente. Con la izquierda el trato será diferente: control de daños. Si le imputan gastos excesivos de campaña, los recortarán. En eso de ajustar en fast track la campaña, se pintan solos. Cuando Andrés Manuel López Obrador lo criticó por el gasto para que la prensa lo acompañara en su gira –que en tres meses le iba a costar 100 millones de pesos-, decidió que si los medios querían ir con él, que pagaran lo suyo. Los reflejos siguen siendo rápidos en el entorno de Peña Nieto, y además pueden regalar puntos de preferencia electoral que por ahora le sobran. Pero hará bien en administrarlos mejor, porque desde esta semana se puede gritar, ¡tenemos campaña
Presidencial!

rrivapalacio@ejecentral.com.mx
Twitter: @rivapa